Por: Hernán Peláez Restrepo

¡A seguir!

En estas idas y venidas de nuestro fútbol, y por la aparición de noticias de toda clase, es necesario establecer un plan de seguimiento a algunas de ellas.

Parece tomar fuerza entre los árbitros dejar de pitar tantas faltas, aunque sean menores y resten ritmo a los partidos. En ese sentido, Wílmar Roldán dio el primer paso, y es para aplaudir. Si algún día estos mismos señores se percataran de los engaños promocionados por los camilleros y autorizados por los cuerpos médicos dejarían de interrumpir tanto el juego.

Puede ser necesaria la camilla, en vista apreciativa del golpe, pero esos jugadores que más se demoran en dejar el campo, se levantan con una velocidad increíble y piden regresar al terreno, deben generar desconfianza en los jueces. El día que esos jugadores sean obligados a quedarse en la raya a espera del permiso para retornar... dejarlos tres minutos afuera, sería el mejor remedio.

El caso de los controles antidoping en Colombia está en veremos. Casos de ciclistas y futbolistas requieren respuesta oficial de Coldeportes. No sé si su laboratorio fue readmitido por organismos internacionales, pero es hora de que el señor Lucena diga algo. Las cosas van quedando “manga por hombro”.

Aplauso para aquellos equipos que dan espera y tienen claro el papel de los técnicos. Por eso Millonarios logró “disimular” las lesiones de Pérez y Ovelar, gracias a la intensidad del trabajo de Jorge Luis Pinto, quien siempre sabe anteponer el juego colectivo a pretensiones individualistas...

Para aplaudir la gestión de traer a jugadores del exterior, con las limitaciones propias de bolsillo. Los goles de Cano, Dinenno, Barcos y los trabajos defensivos en el arco de Volpi y Ortiz, así como la presencia de Segovia en la defensa del América y los movimientos de Matías Pérez en Cúcuta, significan que sí se puede acertar, sin afán ni credibilidad absoluta en los empresarios y recomendadores. Sé que el técnico Méndez, de los motilones, llegó después de una consulta a Juan Carlos el Nene Díaz, sobre su real capacidad.

Y ni hablar de Alexis García. Conseguir que un rejuntado de futbolistas, dejados de lado por otros equipos, funcionen y entiendan cómo es el asunto, es digno de un aplauso enorme.

Lástima si, y tenemos los aplausos represados para la Dimayor, por los planes del canal Premiun, la llegada del VAR para colaborar con los jueces, el control antidoping y el torneo del fútbol femenino. Son tareas pendientes y ojalá esté equivocado, si es que salen.

Aplauso para el juez Ararat, quien dejó su profesión de lado, porque se vio incompetente y con errores flagrantes. No conozco la letra menuda del asunto, pero fue capaz de sacudir la estructura arbitral, donde los señores Machado y Avendaño hacen y deshacen, nombran, congelan, quizá sancionan, aunque nunca se sabe, pero ignoran fortalecer la capacitación y garantizar una estabilidad laboral para los del pito.

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2019-04-27T22:00:00-05:00

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