Por: Iván Mejía Álvarez
Hablemos claro

Semilla germinada

En contravía a lo que algunos creen que es Inglaterra, tres torres, unos pisadores en el medio y un ariete, arropados por unas manos de seda, la selección de los Three Lyons se acerca a la gloria tras completar un ciclo excepcional que comenzó con un plan integral en todas las categorías y que hoy está llegando al final cuatro años antes de lo previsto.

La Federación inglesa puso en marcha este plan en 2012 y debía fructificar en el Mundial de Qatar, pero ha dado tan buen resultado que hoy ya han ganado el Mundial Sub 17, el Mundial Sub 20 y el Europeo Sub 19, como tributo a una idea y una semilla que viene trabajando Gareth Southgate, el actual seleccionador de mayores, desde la época en que manejaba las inferiores del fútbol inglés.

Nueve de los 23 jugadores convocados a Rusia estuvieron bajo las órdenes de Southgate en la Sub 20. Un hombre serio y trabajador que planifica desde los métodos institucionales hasta las raíces estructurales, quien llegó al cargo tras la destitución de Sam Allardyce, pillado por The Guardian en actos contra la honradez en el fútbol.

Southgate reconoce la gran influencia que ha tenido en su trabajo la presencia de entrenadores como Guardiola en la Premier. Admite que el derrotero tradicional de marcadores de punta lanzados al ataque por una banda, metiendo centros para que arietes estrellen su cabeza contra esos centros, ya no tiene cabida en el fútbol inglés. La posesión de la pelota, con matices modernos de profundidad, son inculcados permanentemente por el colorido mánager de la selección. Tan elegante y flemático como su tradicional chaleco azul profundo, su corbata a rayas azules y rojas, su terno azul con camisa celeste, resulta su novedosa disposición táctica, donde tres corpulentos defensores son arropados por un barredor de línea, Henderson; secundados por dos carrileros, Trippier y Young, que bajan a resguardar el trabajo defensivo cuando los atacan, pero que cuando su equipo va al frente se lanzan por las bandas, acompañando a Dele Alli y Lingard, exquisitos manejadores de bola, que conectan con el letal Kane y el impreciso pero revoltoso Sterling.

Southgate encontró que en Brasil 2014 el 11 % de los goles llegaron por la vía de los tiros de esquina y, tras visitar la NFL y la NBA, encontró fórmulas para los bloqueos, cortinas y otras acciones a balón parado que han permitido a sus delanteros marcar hasta ahora ocho de los 11 goles en Rusia. Poseer jugadores como Henderson, Mcguire, Walker, Stones y Kane, de más de 1,85m de altura, le permiten ser fecundos en la pelota quieta.

Inglaterra en Rusia no es, pues, una generación espontánea, es el producto de un trabajo a largo plazo y de un recambio de ideas y nombres. Un ejemplo.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Iván Mejía Álvarez

Bucaramanga

Guerra total

Sin folclor

Regularcito

Imer