Por: Hernán Peláez Restrepo
La columna de Peláez

Sensacional

En la última columna señalaba la importancia de la elección de los jugadores por parte de Pékerman para enfrentar a Polonia. Es justo reconocer que acertó en su totalidad. Diseñó una pareja de zagueros centrales capaces de anular al fogoso Lewandowski. Mina y Dávinson lo marcaron de forma alterna y segura, admitiendo la fogosidad e insistencia del delantero, a quien Ospina le tapó la única opción clara de los polacos.

La zona de Barrios y Aguilar estuvo sufriendo en el primer cuarto de hora, aunque después, y cuando salió Aguilar por lesión, pudo sostener buenos recursos para evitar conexión de volantes contrarios con su delantero en punta. Matheus y, al final, Lerma entendieron su papel y no exageraron al contar con el balón en sus cercanías.

Merecen capítulo especial para aplauso Juan Guillermo Cuadrado, a ratos el jugador práctico del Juventus, con un amague y pase inmediato. En otros, aguantando y ayudando al lateral Arias y, de ñapa, consiguiendo el tercer gol, aprovechando un pase milimétrico de James y ganando en velocidad a la defensa rival.

Para el reconocimiento quedan también los nombres de James, gran partido, con ritmo sostenido, sin mostrar secuelas de su reciente lesión. Juan Fernando Quintero intentó hasta que acertó en un pase vertical y al espacio para Falcao, que celebró un golazo. Barrios, otro de gran trabajo.

Parecería injusto adjudicar gran calificación a uno o dos jugadores. Todos estuvieron comprometidos, despiertos, conscientes de la obligación de victoria y, a una sola voz, salieron a ganar un partido sensacional y que abre la gran opción de avanzar, porque el jueves no se depende de resultado alguno ante Senegal. Es cuestión de vencer y seguir, y lo más importante es haber logrado superar el trauma de la caída ante Japón.

Consiguió Pékerman organizar un equipo con semblante y ejecutorias de ganador, y con opciones de gol, que no sé si trabajara mucho o poco en los entrenamientos. El examen y el resultado se aprecia en el campo y, allí, esta selección brindó una victoria sensacional. Porque se jugó bien, concentrados y seguros de alcanzar el objetivo principal. Quedan perfilados para lo que viene: Senegal en principio, los octavos de final en seguida, y hay con qué.

Probó que se puede jugar con dos zurdos talentosos al tiempo, James y Quintero.

 

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