Por: Daniel Mera Villamizar

Ser Pilo Paga en litoral Pacífico y Cali

La capital terminó de descolgarse y el litoral recibió 158 becas adicionales que requieren nivelación.

La distribución de Ser Pilo Paga, SPP es un indicador de la calidad de la educación que reciben los estratos que no pueden pagarse educación privada de buena calidad. 

Mientras Antioquia suma 4.595 beneficiarios en las cuatro cohortes (2014 a 2017), el Valle del Cauca alcanza 2.853. Cali se cayó de 298 beneficiarios en 2014 a 110 en 2017, con un total de 823, al tiempo que Medellín sumó 2417 y  pasó de 727 en el año 1 a 463 en el año 4. 

Pero las autoridades responsables no suelen dar explicaciones. En el caso de Cali, el alcalde y la secretaria de educación fueron advertidos en público, desde antes de su posesión, sobre la necesidad de apoyar la preparación de alumnos con el potencial de ganarse SPP.  

En la aprobación del plan de desarrollo municipal, la administración desestimó, de modo irreglamentario, una proposición apoyada por concejales para que la ciudad se comprometiera a buscar más acceso a SPP y a UniValle. Dos años después, ahí está el resultado. 

Están en mora de coger los demás indicadores y hacer un control político serio, pero como está de por medio el arreglo político de la educación contratada, se hacen pasito.  Cali no aguanta otro periodo sin un reformador.

En el litoral Pacífico, el gobierno nacional priorizó alrededor de 50 municipios para escoger beneficiarios con un umbral de 318 en puntaje global de Saber 11, en lugar del 348 para la asignación de cerca de 8.000 becas nacionales en 2017. 

Por razones fiscales, bajó el número  global, pero como en 2015 se asignaron 12.749, el gobierno alcanzará las 40.000 prometidas.  De esos 50 municipios del litoral, solamente 22 lograron beneficiarios, 158 en total —hasta ahora, por reclamaciones en trámite —, con una concentración en Buenaventura (44), Tumaco (31) y Quibdó (28). 

Piénsese en la desolación educativa de la mayoría de municipios que no obtuvo ni un SPP, aun bajando el umbral.  Tumaco ganó solamente 8 SPP nacionales; Buenaventura, 11; y Quibdó, 8. Ese hubiese sido el paisaje sin las 158 SPP adicionales focalizadas. 

Ahora los 158 beneficiarios del litoral tienen el reto de aprobar una nivelación en matemáticas y lenguaje ante el ministerio de Educación en una plataforma digital, con un plazo máximo de seis meses. En realidad, se trata de un reto colectivo para el litoral. 

Es la oportunidad de formar en educación de alta calidad a 403 talentos del litoral pacífico, por lo menos (más lo que están en universidades acreditadas por otras vías), que es la suma de sus beneficiarios de SPP entre 2014 y 2017, de los cuales 195 corresponden a este año.  75 de los 403, en teoría, están terminando sexto semestre. Todavía se les alcanza a incluir en una intervención para los 400 y pico que busque asegurar el desarrollo de su potencial hasta llevar a muchos a posgrados en el exterior.  

Que aprueben la nivelación los 158 con el apoyo de instituciones de la sociedad civil, compañías privadas y cooperación internacional es apenas un paso necesario.  

Los semilleros de aspirantes a Ser Pilo Paga impulsados por la Fundación Color de Colombia desde 2015 —con apoyo de la Zona Franca del Cauca, Asmet Salud EPS, Grupo Educativo Helmer Pardo y Genfar/Sanofi— en Cali, Tumaco, Buenaventura, Quibdó (IEFEM) y norte del Cauca, con los 85 SPP apoyados en su preparación desde grados noveno y décimo, y la Casa Club de Pilos del Pacífico en Cali, son piezas de una posible intervención de mayor escala para asegurar la oportunidad de formación de capital humano de alto nivel que abrió Ser Pilo Paga. 

@DanielMeraV

 

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