Por: Carmen Palencia

Sergio Araujo un candidato inaceptable

Ahora que Colombia se alista para elegir alcaldes, gobernadores, concejales y diputados, lo menos que uno esperaría es que los candidatos escogidos por los partidos políticos, sean personas idóneas sin un mínimo de señalamiento que les ponga en entredicho. Sin embargo en Colombia parece que esto es lo menos importara.

No es posible que no contentos con tener que ver a Dilian Francisca Toro con ganas de manejar los destinos del departamento del Valle, también se tenga que tolerar a Sergio Araujo aspirando a manejar la ciudad de Valledupar.

Podrá Sergio Araujo estar en todo su derecho a hacer uso de su legítimo derecho de aspirar a algún cargo de elección, finalmente no hay nada que lo inhabilite. Sin embargo me surge una pregunta, ¿tendrá este señor algún tipo de autoridad moral para dar discurso encaminados a recuperar la ética y el buen gobierno?.

A nadie le cabe la menor duda de su relación de amistad con el exjefe paramilitar Jorge 40, una persona que causó desgracias y llantos a miles de familias en la costa Atlántica , y a quien según las revelaciones que hizo el exjefe de informática del DAS, que fueron validadas por las autoridades judiciales, Araujo le servía de asesor.

Es inaceptable que una persona que hace parte de una de las familias de renombre en Colombia, tenga una relación de amistad con Timochenko, como también una amistad con un paramilitar como Jorge 40, determinador de asesinatos, desapariciones, desplazamientos masivos, narcotráfico y masacres por doquier.

Aquí no se puede decir que hay amigos malos guerrilleros y amigos buenos paramilitares, ambos casos son inaceptables, y más inaceptable es aún, que siendo conscientes de esto, se le valide para que aspire a ejercer una función pública. Ahí es donde uno se pregunta, ¿Dónde están las autoridades electorales que permiten esto?

Podrá el Centro Democrático decir que Sergio Araujo es una persona proba, como lo son también María del Pilar Hurtado, Jorge Noguera y Andrés Felipe Arias, pero todos sabemos muy bien que eso puede no ser tan cierto.

No voy a entrar a discutir por la relación familiar que existe entre Sergio Araujo y Álvaro Araujo Castro (Hermano) y Álvaro Araujo Noguera (Padre), porque es claro que los delitos de sangre no existen, pero lo que sí quiero llamar la atención de los votantes, es si en realidad se piensa elegir a una persona que procede de una familia que se ha beneficiado políticamente de los desgracias que causaron los paramilitares en el departamento del Cesar, en las que como resultado y consecuencia de esto, quedaron muchas víctimas que hoy por hoy se refugian en Valledupar.

Es a estas víctimas a quienes hago un llamado a sentar su voz de protesta y a no permitir que en lo local, sigan gobernando los mismos con las mismas, sobre todo si existen relaciones de amistad de dudosa reputación.

 

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