Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Sí ambiental en el plebiscito

El día en que se firmó el acuerdo de La Habana estaba en el campo, en un lugar donde hasta hace unos pocos años hubo activa presencia de las Farc.

Extraíamos la miel a un panal de abejas y mientras adelantábamos la tarea, le pregunte a un vecino si él pensaba votar afirmativamente el plebiscito para la paz. Me respondió casi indignado: “claro que sí”. 

Luego me dijo: “¿Será que quienes dicen que no se pondrán el uniforme para reemplazar al soldado en la guerra? Mi hijo está en el Ejército y yo no quiero que siga en la guerra por otros cuatro años que será lo mínimo que se demore otro acuerdo”. En el vecindario hay hijos de otros campesinos que también están en la guerra, pero vistiendo el uniforme de las Farc. Esto pasa en muchas regiones del país y quienes sufren la guerra tienen claro el Sí.

En las ciudades, quienes no han sufrido de manera directa los estragos de la guerra, o quienes los han vivido pero hoy se sienten seguros y aislados del conflicto, están indecisos. Este es el grupo donde hay que buscar más aliados para el Sí en el plebiscito

El pasado lunes 29 de agosto se adelantó en la sede de la Revista Semana una reunión convocada por organizaciones sociales que impulsan un movimiento ciudadano por la ratificación del acuerdo de La Habana. Fue una reunión masiva donde participaron muchas organizaciones que están trabajando por el Sí en el plebiscito. Entre ellas estuvieron algunos ambientalistas que hace unas semanas visitaron La Habana para plantear algunos puntos transversales que desde el ambientalismo consideran que deben ser incluidos al implementar el acuerdo. Buen trabajo el de los compañeros ambientalistas.

En la reunión, manteniendo el carácter de movimiento auténticamente ciudadano y no partidista, nos propusimos hacer equipo por la paz y unirnos entorno al objetivo común. Todos preferimos ver a las Farc haciendo política y no empuñando un fusil.

Se trabajará de manera coordinada buscando maximizar la eficiencia y la efectividad del uso de las redes sociales. Nuestro Sí en el plebiscito es una determinación. El trabajo para atraer indecisos es compromiso de todos. Somos conscientes que juntos sumamos y cada cual contribuirá desde sus argumentos, buscando que el Sí sea significativamente mayoritario.

Desde el ambientalismo, el voto afirmativo en el plebiscito es un voto de apoyo a la paz y a la reconciliación que consideramos parte esencial para hacer las paces con el ambiente. Hay ambiente para la paz y también nos interesa la paz con el ambiente. Condiciones necesarias para un mejor vivir y asegurar un futuro sostenible para nuestros hijos.

Obvio que sí. Es mucho más fácil explicar a un hijo por qué votamos el Sí en el plebiscito que explicarle por qué votar por el no, y así prolongar la guerra. ¡Queremos la paz ya!

El lema del movimiento ciudadano por la paz es ¡¡Obvio que sí!! Como ambientalista apoyo e impulso el Sí ambiental por la paz, ¡¡obvio que sí!!

* Miembro Consejo Nacional de Planeación, @Juparus

 

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