Si no desconfiaran de los líderes sociales…

Noticias destacadas de Opinión

Tatiana Posso fue asesinada hace seis días en su casa. Tenía 35 o 36 años, era viuda, guardia de seguridad, investigaba el homicidio de su marido y aspiraba a tener el aval de Colombia Justa Libres para ser candidata al Concejo de El Copey. El partido cristiano y su senador lamentaron el asesinato. La Red Nacional en Democracia y Paz dijo que Posso daba ayuda humanitaria a víctimas. Su página de Facebook despliega amor, corazones, cantantes románticos y un video de su grupo político “Yo voy con el calvo”, que apoya a Kaleb Villalobos a la Gobernación del Cesar. El secretario de Gobierno de El Copey concluyó prematuramente que su muerte no estaba relacionada con política.

Nueve días antes, en Tierralta, Córdoba, cayó abaleada María del Pilar Hurtado, recicladora de casi la misma edad de Posso. Había venido desplazada desde Puerto Tejada, Cauca, para salvar su vida, después de haber denunciado a criminales que en su pueblo descuartizaban personas. En Tierralta, representaba a desplazados que habían levantado sus ranchos en lotes ajenos (uno, del padre del alcalde) ante la Alcaldía. Un panfleto supuestamente de las Autodefensas Gaitanistas advertía que la matarían junto con otros de una lista, si no se iban. El alcalde ordenó el desalojo días después de las amenazas y la policía prontamente cumplió la orden. La Procuraduría suspendió al alcalde por ordenar el desalojo.

 

Comparte en redes:

 

Te contamos que estamos trabajando en nuestra plataforma tecnológica para que sea más fácil de disfrutar, por eso no podrás hacer comentarios en los artículos. Estarán activos próximamente. Gracias por tu comprensión.