Por: Iván Mejía Álvarez

Sí, pero no

La UEFA ya anunció que no implementara el VAR en la Champions del 2019, sea cual sea el resultado de este sistema en los próximos eventos.

Es evidente que existe un enfrentamiento conceptual entre la FIFA y la entidad que controla el fútbol en Europa. Mientras la FIFA, por intermedio de su megalómano presidente, el reformador Infantino, hombre que se siente llamado a cambiar el fútbol mundial, sus órdenes, parámetros y reglas con tal de ser recordado a perpetuidad, propone, lucha con desespero y mantiene el discurso de la necesidad del VAR, los europeos se muestran renuentes y no hay poder humano que les haga mutar la desconfianza que tienen del sistema que debe cambiar la manera de impartir justicia en el juego.

Varios campeonatos en Europa tienen VAR y sus resultados han sido variopintos. Mientras en Italia el juez especial Rizzoli, quien está al frente del tema, se declara satisfecho, en Alemania han llegado a la conclusión de que el sistema es tan imperfecto, lleno de vacíos, que prefieren poner bajo observación el método para el próximo campeonato. Inglaterra y España todavía no se deciden y pese a que les piden reiteradamente implementarlo, no hay consenso sobre la determinación.

El VAR ya está inventado, pero es clarísimo que todavía no es la panacea que debería evitar los sobresaltos y darle al juego el sentido de la perfección mediante la justicia. Todos quieren la justicia, clarísimo, pero muchos saben también que el VAR no la garantiza. Un sistema controlado por humanos tiene fallos y estos parecen especialmente aberrantes cuando se cometen con un panel de observadores predispuestos a no equivocarse.

La FIFA determinará en su congreso de marzo, que se efectuará en Bogotá, si adopta el VAR para Rusia, pero todo parece indicar que el tema está cocinado por las presiones de Infantino. Parece un caballito de batalla y este señor ha dado muestras de ser tan dictatorial como Blatter.

Los temas son diferentes: cómo aplicar, reglamentar, legislar, para que el sistema de videoarbitraje funcione mejor. Quién tiene derecho a pedir la inspección de una jugada. Quién decide sobre la acción, el árbitro o los expertos del VAR. Cuántas veces se puede pedir la inspección. Cuánto tiempo puede transcurrir entre la revisión de una jugada y el fallo. Qué acciones serán causal de auditaje y sobre cuáles no hay chance de revisión.

Todo eso debe estar legislado, aclarado, para evitar problemas en Rusia. Hoy por hoy la aplicación del VAR es un inmenso sancocho donde cada federación tiene su legislación y los resultados son diferentes e impredecibles, para lo bueno y para lo malo.

Conclusión: Sí al VAR, pero bien hecho. No a este VAR chapucero que se ha montado en muchas partes.

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