Por: Rafael Orduz

Sin TIC es inútil vivir

LOS LÍDERES EMPRESARIALES cambian con las sucesivas olas de innovación. Los duros entre los cincuenta y la caída del muro fueron los de la petroquímica, la aviación y la electrónica. Los del acero y la industria automotriz seguían vigentes, aunque las innovaciones básicas eran cosa del pasado. Los de ahora son los de las redes digitales, el software y los nuevos medios de comunicación.

Los nuevos empresarios, los de mediados de los noventa para acá, son jóvenes que nada tienen que ver con fierros, tuberías, calderas o máquinas de extrusión. La materia prima básica con la que inician sus negocios es el conocimiento y gran creatividad, aunque los desarrollan en entornos ricos en investigación y desarrollo, capital de riesgo, estrechas relaciones entre universidad y empresa, conectividad y un mercado ávido de innovaciones.

Son los creadores de empresas como Google, eBay, Skype, Facebook, MySpace, YouTube, CyWorld, para sólo citar unas pocas. Han edificado emporios a partir de construcciones en el ciberespacio. Operan sobre una infraestructura de alta tecnología con platica puesta por otros: redes de fibra óptica, enrutadores, estaciones de móviles,  satélites, servidores, computadores, cables submarinos, miles de millones de teléfonos fijos y móviles, entre otros.

Provocan crisis en los operadores tradicionales ofreciendo voz por internet (VoIP) y creando redes sociales digitales. Los operadores tradicionales, con intención de no desaparecer, se han casado con la convergencia IP (protocolo de internet).

Las redes de los nuevos protagonistas propician total infidelidad respecto a qué operador ofrece el acceso. Es indiferente, para intercambiar música u organizar rechazo público digital a ciertas prácticas en Guantánamo, si se está en Francia, Chile o Colombia, y si el acceso a internet lo ofrece Orange o China Telecom.

Sobre la inmensa autopista de internet están aplicando y desarrollando las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC). Abren el camino a las TIC para la productividad, educación, salud, gobierno en línea, desarrollo comunitario. Con dos condiciones: hay que estar conectado, y hay que saber usar las herramientas.

En Colombia asoman los primeros orgullos de TIC, aunque estamos biches aún, porque buena parte de quienes deciden, tanto en el sector privado como en el público, no se han apropiado aún del cuento.

Proyectos exitosos como Parque Soft, que promueve el emprendimiento en jóvenes para ofrecer soluciones informáticas al mercado; el cambio de chip que está ocurriendo en el Sena, que ya realiza el entrenamiento masivo para el trabajo en TIC y fomenta el emprendimiento (Tecno Parque); el Plan Nacional de TIC; y experiencias de esta semana como el Campus Party, son buena señal, aunque insuficiente.

Entre tanto lío para-farc-yidis-reelección, sería pertinente escuchar los planteamientos de los políticos y los dirigentes empresariales de cara a las TIC.

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