Sobre caminantes y fotógrafos

La columna de Alfredo Molano hace un severo juicio al caminante Andrés Hurtado.

Lo critica por no ser Baudelaire, por no ser “un pintor de la vida moderna”, con todos sus contrastes, miserias y decadencias. Pero, ¿cómo podría pretenderse ser y hacerlo todo, desde el arte, en este caso desde la fotografía? ¿Pierden valor o “calidad artística” las fotos de Robert Capa sobre la guerra civil por no haberse concentrado en temas ecológicos? ¿Pierden sentido las fotos de Hurtado por no centrarse en cuestiones más “sociales”? Creo que no es justo lanzarle ese epitafio final al caminante Hurtado, como lo hace Molano: “Hurtado imprime luces sin sombras; no mira sino para un solo lado. ¿Para qué mirar al otro, se diría, si ese no se vende para ilustrar almanaques, libros de sobremesa o postales?” (El Espectador, domingo 19 de abril de 2009, p. 37).

¿Se puede mirar para todos los lados? Me acuerdo del fotógrafo de la película de Antonioni, Blow Up, pero en el fondo es como si Molano le exigiera a Hurtado que fuera como el Pasajero de otra película de Antonioni. Yo me pregunto, y usted, señor Molano, ¿mira también para todos los lados? Además, hay almanaques de almanaques (no todos son de Sports Illustrated ni del “padrecito Stalin”), libros de sobremesa de sobre mesa (¿remember José Asunción Silva?) y postales de postales (uno que otro “abrecartas” por ahí).

Muchas veces he estado de acuerdo con Molano, pero esta vez debo decir que se cuelan en su columna telarañas de un “realismo socialista” que creíamos superado cuando, hace más o menos un año, escribió una columna contándonos que había botado a la basura algunos viejos libros de ese corte. ¡Al parecer fueron reciclados por él mismo!

P.D. Lastima que se recuerde siempre a Agustín Nieto Caballero como el gran caminante y se deje de lado a otro que recorrió más y con muchos más peligros (incluyendo los caminos minados de la guerra civil española): el catalán Miguel Fornaguera (a quien al menos una de sus descendientes recordó en días pasados, aunque de forma indirecta), otro de los pioneros del Gimnasio Moderno y de la etnografía en Colombia, junto al matrimonio Pineda, etc.

Pedro Manrique Figueroa. Bogotá.

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