Por: Columnista invitado

Sobre "Cartas a la profesora Matilde"

El propósito central de la educación inclusiva es garantizarla para todos y superar la discriminación y la exclusión.

Se trata de permitir la posibilidad de que a un mismo colegio asistan todos los alumnos, más allá de sus situaciones individuales, y que condiciones como la discapacidad o la pertenencia a determinadas minorías étnicas, culturales o sociales no sean una justificación para la segregación o de la negación de sus derechos.

Un sistema educativo inclusivo es aquel que prohíbe las prácticas discriminatorias, promueve la valoración de la diferencia, acoge la pluralidad y garantiza la igualdad de oportunidades. Por supuesto implica un gran reto, pues significa la adaptación de los colegios a las formas de aprendizaje de los estudiantes y no al revés, como nos hemos acostumbrado. La educación inclusiva invita a transformaciones culturales y a la realización de acciones pedagógicas como la flexibilización de los currículos, la adecuación de las prácticas de enseñanza y las didácticas, para garantizar que todos los estudiantes puedan participar realmente de la vida escolar.

Esta educación enfrenta resistencias: es natural cuando se proponen transformaciones. Sin embargo, también se vienen dando grandes cambios en las aulas, las escuelas y en los sistemas educativos para hacer posible que la diversidad no sea considerada un obstáculo, sino más bien una oportunidad de innovación.

La Alianza Educación Compromiso de Todos ha querido reconocer y difundir esas experiencias de transformación y de construcción de posibilidades de educación incluyente. Para ello ha publicado Cartas a la profesora Matilde, una mirada a experiencias de inclusión educativa con población con discapacidad. En este libro se adelanta una reflexión acerca de las condiciones y los retos de la educación inclusiva en Colombia y se presentan los aprendizajes de algunas experiencias incluyentes desarrolladas en colegios del país.

Forjar sistemas educativos más inclusivos significa consolidar una sociedad más justa y equitativa, en la que se enfrenten los factores sociales, económicos, políticos y culturales que generan la exclusión. En este sentido, la educación inclusiva no es una cuestión marginal, sino que es crucial para lograr una educación de calidad para todos y para el desarrollo de sociedades más inclusivas.

Rafael Pabón / Consultor de la Alianza Educación Compromiso de Todos.

 

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