Sobre el Bicentenario

Desde la ventana de mi cuarto en el barrio San Luis miro hacia el oeste (el lejano oeste) y en el horizonte veo un par de globos. Veo sobre todo unas marcas comerciales y unos helicópteros que dan vueltas.

El cielo está más bien gris y en la calle no veo la algarabía que esperaban los organizadores. Ha causado mucha polémica este asunto de los globos “celebradores” del bicentenario de la Independencia. Sobre todo por el costo. Se ha aclarado que es la empresa privada la que paga y que lo único que hacen las autoridades del Distrito es “subirse a los globos”. Hubiera preferido estar en las celebraciones del centenario, allí por lo menos se podía ver cine al aire libre en una de las exhibiciones públicas de los Di Domenico. Luego enciendo el radio y en Caracol en esta mañana de domingo aburrido, víspera de una fecha patria engalanada con banderas y bombos destemplados, escucho dos noticias. La primera me entera de la llegada del buque Gloria de Colombia a China y la segunda da cuenta de una propuesta de la Alcaldía de Cartagena, de prohibir las fiestas callejeras. Pareciera ser el siglo XIX. Globos donde nadie puede montar, barcos que dan la vuelta al mundo en ochenta días (¿?) y prohibiciones con respecto a manifestaciones populares. Aún seguimos marcados por una liviana idea de “progreso” decimonónico y creen nuestros “intelectuales” locales que la “pompa” y echar globos al aire es una demostración de libertad. Para mí que lo mejor sería seguir el ejemplo de Antonio Nariño y sembrar ya no uno, sino miles de árboles. Ojalá la Alcaldía de Bogotá, en vez de tumbar tantos árboles en la Avenida El Dorado y en la Autopista Norte, sembrara árboles de la independencia y no “arara en el mar” o en el cielo. Para el caso da lo mismo. Ojalá el Gobierno Nacional, en vez de cazar a mansalva hipopótamos, acabara con el toreo, como una muestra de “emancipación” frente a las más bárbaras herencias españolas. Ojalá en vez de instalar bases norteamericanas en Colombia, se crearan centros culturales de la amistad suramericana.

 Camila González. Bogotá.

El video de Correa

Con profunda sorpresa y curiosidad encuentro en la edición impresa del 18 de julio que ustedes le dieron a la noticia más importante del día no sólo en Colombia sino en toda Latinoamérica —me refiero al video de ‘Jojoy’ sobre Correa—, una pequeña reseña en la página 4. Si ustedes hacen un breve recorrido por los principales periódicos de América y del mundo incluyendo a El Tiempo, desde luego, se darán cuenta de que todos abrieron en primera página con esta impactante noticia. La verdad, no entiendo el criterio que ustedes tienen sobre la noticia y el cual merece ser revisado. Cuando todo Colombia comentaba lo dicho por ‘Jojoy’ sobre Correa y había reacciones universales de toda índole, ustedes en su edición impresa abrían el periódico con un nadador chino en el campeonato mundial de natación que se celebra en Roma. Es muy lamentable el criterio utilizado y me deja muchos interrogantes de para dónde va su periódico.

 Nicolás Muñoz. Bogotá.

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