Por: Cartas de los lectores

Sobre el Roaccutan

Como Asociación Colombiana de Dermatología y Cirugía Dermatológica y el 95% de los dermatólogos que representamos, queremos expresar nuestra preocupación por la manera en que dos notas periodísticas de El Espectador abordaron un debate en dermatología acerca de la relación no probada de una medicación para el acné y síntomas depresivos o suicidio. En los últimos 10 años se han hecho investigaciones y revisiones del tema y hoy podemos afirmar

1) No hay una relación causal demostrada entre el uso del medicamento isotretinoína y el aumento de episodios de depresión.
2) Hay casos anecdóticos reportados en los pacientes que con el medicamento presentaron depresión, pero sólo durante el tratamiento y estos síntomas cedieron después de finalizarlo; la mayoría de estos pacientes tenían antecedentes psiquiátricos.
3) Hay por los menos cuatro estudios de los últimos años que demuestran que el tratamiento con isotretinoína mejora los síntomas depresivos: al mejorar el acné mejora su calidad de vida.
4) Al comparar los tratamientos con isotretinoína, contra tratamientos con antibióticos en acné, ambos grupos tuvieron el mismo grado de depresión.
5) Al comparar isotretinoína con tratamientos tópicos los síntomas depresivos mejoraron en el grupo tratado con ésta.
6) No hay asociación demostrada entre depresión, suicidio e isotretinoína, pero se advierte que pacientes con estos antecedentes sean valorados por un psiquiatra antes del tratamiento.
7) La isotretinoína siempre debe ser manejada, vigilada y controlada por un médico especialista en dermatología. Antes del inicio del tratamiento, el paciente debe estar suficientemente informado de los efectos secundarios comprobados del medicamento.
Independientemente del medicamento, la principal observación hacia las notas periodísticas es que de cierta manera insinúan que los dermatólogos no advertimos los riesgos a los pacientes; es claro que un medicamento puede tener efectos secundarios, incluso advertidos, y la mayoría comentados y discutidos siempre con nuestros pacientes. Los dermatólogos tenemos un entrenamiento y conocimiento amplio de esta y otras moléculas que usamos, y la idoneidad de nosotros no se puede poner en duda. El acné es una enfermedad que genera en algunos casos depresión y suicidio, y, por tanto, la consulta o remisión oportuna a un dermatólogo es la mejor oportunidad de tratar adecuadamente la enfermedad y sus complicaciones.
Dr. César Burgos, presidente de la Asociación Colombiana de Dermatología y Cirugía Dermatológica.
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