Por: Cartas de los lectores

Sobre la oposición destructora, y un titular confuso

Ante la oposición destructora, destrucción creadora

La calidad de un régimen también se mide por la calidad de su oposición. Una clara oposición destructora ha venido haciendo metástasis en Colombia a raíz del referendo de octubre 2016. Probada por ella misma como experta en mentir y manipular, esa oposición destructora estaría pidiendo a gritos acciones de destrucción creadora a la schumpeteriana. Concebida como la autorreconstrucción biológica aplicada a la economía, la también denominada autopoiesis posee validez política para resolver estados de gobierno en los que, como el presente colombiano, la oposición se configura como una minoría tiránica. Contando a su favor con un par de millones de votantes que en marzo 2018 podrían ser más o menos, estaría armando una tiranía popular tal como fue prevista por Aristóteles en Política. Por ello mismo estaría exigiendo reacciones de destrucción creadora que bien podrían comenzar por el cierre temporal del Congreso. Las encerronas que viene sufriendo, no el Gobierno sino la nación entera en el Congreso, a manos de una oposición destructora basada en el amangualamiento de conservadores, radicales y centrodemocráticos, están pidiendo a gritos que las mayorías republicanas recuperen el poder adquirido legítimamente en las urnas pero que, en oscuras horas, han venido perdiendo a nombre del bien supremo constitucional de la paz. ¡Quién lo creyera! El régimen democrático de Santos se encuentra acorralado por una minoría destructora de la paz que quiere hacerse mayoritaria llevándonos del cabestro hacia la guerra. No habría por qué esperar a marzo. El cierre del Congreso se hace perentorio. Esta oposición destructora está pidiendo a gritos reacciones supremas de destrucción creadora.

Bernardo Congote. Bogotá.

 

¿Primavera u otoño?

Desafortunado su titular de primera página de la edición del día lunes, “Primavera de terror”, el cual sería válido si las matanzas hubieran ocurrido en Buenos Aires o Santiago de Chile. Los efectos del cambio climático han sido devastadores pero no han llegado al punto de hacer rotar el ciclo normal de las estaciones.

Rodrigo Jaramillo. Medellín.

 

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