Por: Cartas de los lectores

Sobre un artículo

 

Acabo de leer el escrito de Juan David Laverde, “El estremecedor relato del fiscal del caso de Andrés Escobar”. Me conmovió mucho. Así es: duele tanto saber que son esas estructuras de poder criminal las que han decidido sobre la vida de tanta gente, que haya tanta impunidad, que por eso se haya ido un hombre ejemplar... Gracias por su texto, porque recordar la historia, por dolorosa que sea, es necesario. Andrés seguirá siendo amado por Colombia, lo seguiremos extrañando.

Natalia Rodríguez. Bogotá.

Triunfo enlutado

El fútbol es la fuerza deportiva más atractiva, unificadora y seguida por los espectadores a nivel mundial. Es el deporte popular por excelencia en el globo terrestre. Congrega a hombres y mujeres, ubicándolos en la salsa futbolera, vibrante y festiva, lo cual aplica con suma alegría y entusiasmo la fiel hinchada de la selección colombiana, elevando las ganas de victoria de cada jugador. La estrategia de Pékerman y su equipo técnico de trabajar a puerta cerrada, sin intervención de la prensa y ciertos manejadores del balompié, la colaboración de técnicos colombianos en sus instancias, la competitividad y el crecimiento futbolero y personal de la gran mayoría de los jugadores en el exterior y la excelente preparación física y mental han logrado obtener un equipo grande, con autoestima, sensibilidad familiar que une el conjunto, fútbol agradable, tenencia de balón con progresiones rápidas y efectivas en goles, para buenos resultados en las eliminatorias y en la primera etapa del Mundial Brasil 2014. El apoyo del pueblo colombiano integral, efusivo y constante, junto con el Gobierno y fanáticos de otros países, ha sido estimulador y gratificante para los jugadores. Pero no todo es lineal, positivo: la anticultura de la violencia enluta el triunfo de la selección. Increíble que al saborear tan exquisitas victorias, el comportamiento humano de algunos seguidores sea tan irracional: nueve muertos, 142 heridos y 3.000 riñas por haberle ganado a Grecia es un contrasentido de origen psiquiátrico. Consideramos que la extendida anticultura de la violencia por los lares del fútbol tiene causas sociales, políticas y económicas, las cuales han originado esta larga violencia en Colombia. Como paliativo a la tragedia humana deportiva: mucha prevención, reacción pública inteligente con políticas educadoras para el buen comportamiento y la salud. Deseamos festejos triunfales, abrazados y en besos, porque ninguna lúdica puede mancillarse con el luto que arroja la violencia.


Ómar Muriel. Medellín.

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