Por: Cartas de los lectores

Sobre un editorial

Me permito realizar, a nombre de la Embajada del Estado Plurinacional de Bolivia en Colombia, algunas aclaraciones en relación al editorial difundido por el periódico El Espectador el pasado sábado 2 de diciembre con el título "Evo se eterniza en el poder".

Es pertinente señalar que las actuaciones referidas a la habilitación electoral del presidente Evo Morales y de todas las autoridades bolivianas, para las elecciones del próximo 2019, están enmarcadas en los mecanismos constitucionales establecidos en la Constitución Política del Estado, así como en sujeción estricta a los convenios y acuerdos internacionales suscritos por Bolivia.

La Sentencia Constitucional 0084/2017 resuelve el recurso abstracto de inconstitucionalidad, presentado ante el TCP por legisladores del Movimiento al Socialismo (MAS). El Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) analizó la limitación de los artículos 156, 168, 285 y 288 de la Constitución Política del Estado (CPE), en cuanto al derecho político de cualquier ciudadano a postular y ser elegido autoridad en Bolivia, tal como lo establece el artículo 23 de la Convención de Derechos Humanos o Pacto de San José de Costa Rica y declara la inconstitucionalidad de los artículos 52 parágrafo III, 64 inciso d, 65 inciso b, 71 inciso c y 72 inciso b) de la Ley de Régimen Electoral, que limitaban a una sola vez las reelecciones continuas de los gobernantes.

En consecuencia, este recurso no fue solicitado y menos exigido por el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma.

Consiguientemente, el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) ha dispuesto la aplicación preferente de los convenios internacionales con relación a la Constitución Política del Estado; por tanto es refutable la apreciación de la oposición boliviana, en sentido de que “Bolivia está al borde de la ruptura del Estado de derecho”. El fallo no dispone la permanencia eterna del presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma, en el gobierno, sino su habilitación para presentarse en los comicios electorales que se celebrarán el 2019, así como del resto de autoridades nacionales que deseen repostularse a sus cargos.

Manifestar que el fallo del TCP constituye un “golpe de Estado” es una falacia ya que el pueblo no puede procesar, gestionar ni propiciarse un autogolpe.

Con relación a la aserción donde se indica que “no es la primera vez que el jefe de Estado boliviano recurre a dicho tipo de argucias”, es conveniente analizar de manera objetiva los datos electorales donde el presidente Evo Morales ganó su 1ra. elección con 53,72 %; 2da. elección con 64,22 %; la 3ra. elección con 61,01 % y un referéndum revocatorio con apoyo del 67 % del pueblo boliviano, frente a porcentajes mínimos de abstención electoral.

El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia mostró apego y cumplimiento a la norma constitucional al someterse el 21 de febrero de 2016 a un referéndum que consultaba al pueblo si podía ser reelegido nuevamente presidente o no; perdió y lo admitió, la CPE no fue modificada.

Finalmente hago referencia al último párrafo del editorial que indica: “Lo cierto es que este peligroso precedente de forzar las normas constitucionales para violentar la Constitución es un peligro adicional para la democracia de la región”, punto de vista que me permite referir que Bolivia es ejemplo de democracia en la región y el mundo, en razón a que todas las autoridades de mi país son elegidas por voto popular.

Edmundo Polo Ariñez. Embajador del Estado Plurinacional de Bolivia en Colombia.

Envíe sus cartas a [email protected].

Buscar columnista