Por: José Roberto Acosta

Socialismo santista

El corralito financiero sufrido en Argentina en el año 2001 consistió en la apropiación de más de la mitad de los ahorros bancarios de los ciudadanos por parte del Gobierno para salvar la banca y sus finanzas públicas.

Y, aunque parezca increíble, en Colombia pretenden hacer lo mismo con las pensiones de los colombianos.

En efecto, el anuncio hecho el pasado 15 de abril por el Presidente Santos, dentro del Plan de Impulso a la Productividad y el Empleo, de que se utilizarían recursos del sistema pensional de ahorro individual para comprar dólares y así contrarrestar la revaluación del peso, no se puede interpretar de manera distinta a una apropiación por parte del Gobierno de ahorro privado para sus intereses políticos.

La propuesta es la de aumentar la exposición en dólares de los fondos de pensiones privados en un 6% de su total, equivalente a USD$ 3.000 millones, con el argumento de evaluar a las sociedades que los administran con criterios diferentes al de la rentabilidad, incentivando la mayor diversificación y mejor gestión del riesgo. Es decir, se reconoce que el tema de riesgo no era importante hasta ahora. Terrible. ¿Por eso se despilfarraron recursos de estos fondos en acciones de Interbolsa? ¿Por eso en Pacific Rubiales los pensionados tenemos el 14% de sus acciones, y en fondos conservadores, a pesar de ser una empresa sin consolidarse y una acción de alto riesgo? principalmente por sus políticas de Gobierno Corporativo.

Pero el “socialismo santista” es al revés: Quitarles a los trabajadores para subsidiar a los empresarios, como ya quedó claro con la regresiva reforma tributaria aprobada a pupitrazos el año pasado ¿Por qué no es tan creativo para bajar las tasas de crédito bancario? ¿Por qué no es tan proactivo para que las empresas carboneras no vendan en paraísos fiscales a mitad del precio internacional el carbón que nos sacan sin respeto ambiental?

Ya el Ministro de Hacienda, recordado por el escándalo de DRAGACOL, parece descartar que la medida sobre las pensiones privadas sea obligatoria, pero la indelicadeza ya se improvisó. La propuesta indecente ya se planteó y abre una caja de pandora para que el sistema pensional privado sea el parapeto de los problemas económicos que los neolibrales no han solucionado por incompetencia.

Buscar columnista

Últimas Columnas de José Roberto Acosta