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hace 1 hora
Por: Hernán González Rodríguez

Subsidios agrícolas

Historia de los subsidios. En la crisis mundial de 1929 se presentó una gran sobreproducción agrícola en los Estados Unidos. En 1933, siendo ya presidente Franklin D. Roosevelt, se aprobó pagarles un subsidio a los agricultores para reducir su oferta. Pues bien, la oferta se les redujo tanto que en 1937 se les habían doblado sus precios.

En esa época también pensaron, si nosotros tenemos sobreproducción agrícola y estamos en crisis, debemos buscar la manera para que otros países en el futuro nos compren los alimentos sobrantes a precios reducidos y aliviar así nuestras recesiones. Esto lo han logrado por medio de libre comercio.

A la fecha, un 30% de los países de la Tierra justifican sus subsidios agrícolas para aumentar o sostener su producción, para asegurarles un estándar de vida razonable a sus agricultores, para defenderlos del cambio climático, sequías, inundaciones, huracanes… Se subsidian las compras de tierras, animales, equipos, alimentos, semillas y abonos.

Insisto, para evitar en Colombia que nuestros agricultores se muden a cultivar cocaína, estimo se justifica crear subsidios para algunos productos agrícolas competidos con importaciones desde países con excesos de producción, monedas devaluadas y salarios de hambre.

Estos subsidios los proveen los gobiernos que nos dan ejemplo por medio de pagos en efectivo, menores impuestos de renta o prediales y al asumir dichos Estados los riesgos derivados de las pérdidas imprevistas en los cultivos. Cuando los bancos privados no les prestan a los agricultores, los bancos estatales sí les prestan con intereses bajos y asumen los riesgos.

Entre los productos que más se subsidian predominan los que aportan cerca del 80% de las calorías para la vida, a saber: maíz, soya, trigo, arroz, lentejas y algodón. En España la soya la llaman soja. El algodón estadounidense lo compra China y lo exporta en sus confecciones incompetibles.

 De acuerdo con un programa que escuché de la Deutsche Welle, radio alemana en español, los subsidios para la agricultura en Estados Unidos y la Unión Europea oscilan entre los 600 y los 1.200 euros por hectárea. Con subsidios de esta magnitud no podemos competir los colombianosConsidero plenamente justificados los modestos subsidios que el Gobierno les está entregando a los cafeteros para compensar unos precios de producción mayores que sus precios de exportación, así como los aranceles anunciados para defender los textiles y las confecciones. Canadá, por ejemplo, tiene establecido un arancel del 210% sobre los productos lácteos estadounidenses.

El futuro de las necesidades mundiales de agua para fines agrícolas es dramático. En un artículo publicado en abril pasado, referencia de esta nota, el cual se puede obtener por Google digitando: “Farm Subsidies with Pros, Cons and Impact”, nos informan que en los acuíferos de Dakota del Sur y Texas están bombeando los agricultores ocho veces más agua de la que pueden reponerles sus lluvias, en consecuencia, les advierten los expertos, tomen nota de que tardarán 6.000 años para rellenar sus acuíferos.

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