Por: Gazapera

Super-

Super-

Decidí hacer una vuelta por la región de Urabá, región agradable y rica en productos de la tierra, sobre todo el banano. Al llegar a Apartadó me llamó la atención un supermercado que está nombrado como «Súper Maz Tiendas. Por menos te damos más». Mientras hablaba con un amigo de que esta firma tenía un gazapo en su nombre, se me adelantó y me dijo que estaba en el adverbio «más» por haberlo puesto con zeta y sin tilde. Pues no, no es ahí puesto que el autor del logo sabía que el adverbio «más» lleva tilde y es con ese, pues así está en el lema. No era por ahí, entonces. Es algo que ya se está volviendo costumbre poner el prefijo «super-» como si fuera una palabra independiente, con tilde que el prefijo no lleva. Acto seguido, mi amigo me entregó un plegable bilingüe interesantísimo de la región de Urabá.

El plegable

«Cosmogonía de los indígenas Emberá y Tule»

El documento tampoco se escapó de un gazapito que también hizo carrera para quedarse. Se trata de que antropólogos gringos nos enseñaron a escribir con mayúsculas los nombres de los conjuntos indígenas y a dejarlos en singular. Pues no, porque los nombres indígenas a que me refiero son semejantes a nuestros gentilicios y así como decimos urabaenses, apartadoseños, también debemos decir emberás y tules.

Las comillas

«“Si los candidatos a la Presidencia quieren conseguir ‘voticos’ en Medellín, deben garantizar los recursos para el tren ligero de la 80” ». El Colombiano.

Las comillas en los reportajes sirven para delimitar las respuestas del entrevistado, también se acostumbra poner la pregunta en negrilla, pero usar los dos modos es sobreabundante. Tampoco hay razón para que los diminutivos vayan entre comillas. Muchas personas gustan de los diminutivos y es su lenguaje original.

gazapera@gmail.com

 

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