Por: Antonio Casale

Talento suramericano

Después de ganar la dilatada “final del mundo”, River Plate perdió en el mundial de clubes contra el Al Ain de Emiratos Árabes Unidos, todo un despropósito para el flamante campeón de América, que desde aquella victoria accidentada, más peleada que jugada ante Boca, no hacía otra cosa que pensar en la final ante el Real Madrid, dando por descontado que el juego ante el Al Ain (¿usted había oído antes hablar de ese equipo?) sería cuestión de trámite.

Para que se lleve una idea, en las primeras seis ediciones de este certamen, en la final siempre hubo un suramericano, saliendo victoriosos Corinthians, São Paulo e Inter de Porto Alegre en las tres primeras, venciendo a Vasco da Gama, Liverpool y Barcelona, respectivamente (en la primera edición, disputada en Brasil en 2001, el Real Madrid quedó en cuarto lugar). De ahí para acá el título cayó solamente una vez en nuestro continente, en el ya lejano 2012, cuando Corinthians venció a Chelsea. En las últimas seis ediciones, Suramérica solo puso el finalista tres veces. Las otras tres veces equipos desconocidos, como el Casablanca de Marruecos, el Kashima Antlers de Japón y ahora el Al Ain, vencieron a los nuestros antes del choque definitivo.

Uno podría pensar que lo que pasa es que nuestros mejores jugadores están reforzando a los clubes de Europa y por eso el nivel en el continente es tan bajito que ya ni contra los de Emiratos Árabes podemos. Pues no es tan cierto. El prestigioso periódico inglés The Guardian publicó esta semana el listado de los 100 mejores futbolistas del planeta en 2018, escogidos por periodistas, entrenadores y exfutbolistas de todo el mundo. Entre los 10 primeros solamente figura Messi como suramericano (no olvidemos que el argentino se formó en Barcelona desde los 13 años). Entre los 20 solamente hay cinco. En ese segundo lote se suman los veteranos Agüero, Marcelo, Luis Suárez y Neymar, que ya no es ningún novato. En la lista de los cien mejores hay apenas 21 suramericanos y entre ellos un solo colombiano, James Rodríguez, en el lejano puesto 70. Por su parte, solamente aparece un jugador que actúa en nuestro continente, Gonzalo Martínez, de River Plate, en el puesto 94. Entonces nuestros mejores hombres cada vez están más lejos de la élite. Ni aquí ni allá son estelares.

A comienzos de la semana pasada, el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, anunció emocionado que en 2019 se repartirán US$211 millones en premios en las Copas Libertadores y Sudamericana, es decir, US$139 millones más de lo que se repartió hace tres años, cuando él asumió el mandato. De la pelota no habló.

Lo único que sube de nivel en el fútbol suramericano es la cantidad de dinero que llega a los bolsillos de los dirigentes. Está claro que en el juego no se invierte y poco les importa que los nuestros hagan el ridículo en los mundiales de clubes y de selecciones. Al fin y al cabo se juega como se vive y en este lado del mundo solo se piensa en ganar dinero fácil.

 

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