Tareas de la Unión de Naciones Suramericanas

La creación de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) tiene objetivos muy precisos: busca el desarrollo de un espacio integrado en lo político, social, cultural, económico, financiero, ambiental y en la infraestructura.

Parte de este modelo fue sacado de los logros y avances de los procesos ya conocidos de organizaciones como Mercosur, la Comunidad Andina y otras. Se busca un desarrollo más equitativo, armónico e integral de América del Sur.

El mundo está en la cuerda floja, afronta los problemas más serios de su historia moderna con la peor recesión internacional. Se buscan acciones que estabilicen el sistema financiero y reactiven la economía en forma sostenible. De ahí que el intercambio de información sobre el impacto de la crisis financiera sea sustancial. Unasur, como actor de concertación regional, tiene que contribuir identificando programas dirigidos a superar la grave situación de sus miembros. Una adecuada seguridad alimentaria y nutricional es un trabajo conjunto contra la desigualdad. El desafío por el calentamiento global es un asunto grave que están en mora de trabajar entre todos, teniendo en cuenta las diferentes responsabilidades que le caben a cada país. Tendrán que enfrentar la crisis económica simultáneamente. Ponerle la cara al cambio climático. Que la exploración y el desarrollo de fuentes alternativas de obtención de ingresos reduzcan la explotación no sostenible de recursos naturales, y tienen por delante la tarea de ser exigentes con la conservación de la diversidad biológica.

Se debe profundizar y acelerar la integración y cooperación regional para encaminarse a las grandes soluciones. Frente al deterioro del bienestar básico de millones de ciudadanos de toda la región, se debe impulsar un desarrollo sostenible. Unasur promete buscar mecanismos de ayuda para los países más afectados por la crisis y así fortalecer la integración y la cooperación. El compromiso con la democracia es único, como sistema para resolver los desafíos y brindar mayores oportunidades a los pueblos miembros, con pleno respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales. Construir la paz y la convivencia duradera será un compromiso.

El orden institucional democrático, la libertad de opinión y expresión, así como el derecho al debate de ideas y la promoción del pluralismo político serán esenciales. Reafirmar la voluntad política de integración regional conforme a la cumbre de Brasilia del 23 de mayo de 2008 es ya de por sí una prioridad. Los consejos suramericanos de defensa y lucha contra el narcotráfico serán una comisión permanente. Es preciso mantener el espacio para la reflexión frente a los retos de la integración.

 Miguel Ángel Álvarez. Cúcuta.

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