Por: Felipe Zuleta Lleras

Te extrañamos, Fabito

INTUYO QUE HAY UNOS URIBISTAS que extrañan, por su primor en los modales, galanura excepcional, suavidad de su piel y garbo al ex ministro del Interior Fabio Valencia Cossio.

Sí, debe ser que les parece que el hermano de Guillermo León (el otrora fiscal amante de las cuatrimotos y de los borradores para sacar delincuentes de las listas) era mejor ministro que Germán Vargas Lleras.

Y no los culpo, porque desde que se fue el capataz y llego el dueño de la finca a la casa de los presidentes, muchas cosas han cambiado para bien del país, sus instituciones y sus gentes. Empezando porque tenemos ministros y no secretarios, secretarios de la Presidencia y no calanchines, Jefe de Prensa sin alias y, entre otros, Secretario General y no un chuzador profesional. En fin, son muchos los placeres positivos que nos ha traído el nuevo Gobierno. Pero les confieso que tal vez el que me gusta más es el de no tener que aguantarnos todos los días en los medios de comunicación al ciudadano Fabio Valencia Cossio.

Y digo que hay quienes lo extrañan porque no de otra manera se explica la conducta de los senadores Armando Benedetti y Juan Lozano en lo que respecta al Ministro del Interior. Entiendo que Vargas haya tenido en el pasado diferencias con estos senadores, pero lo que están demostrando es más una actitud mezquina que generosa en lo que tiene que ver con los intereses del país. De manera obstinada y poco inteligente se han dedicado a ponerle palos en la rueda al ministro Vargas, a insultarlo por los medios y, por contera, a tirarse unas reformas que son fundamentales para el país.

Pero eso sí, hay que ver cómo el senador Benedetti le corría a Valencia Cossio, y ni qué hablar de Lozano, que como ministro de un gobierno espurio jamás se dio cuenta de los negocios de los hijos del Ejecutivo (cuya declaración de renta todavía estamos esperando), de las chuzadas, de los falsos positivos, de Carimagua. En fin, él pasó por el gobierno como Shakira, ciego, sordo y mudo (pero sin la simpatía y la belleza de la cantante).

Le corresponde al presidente Santos ponerle orden a esta situación y parar de tajo a estos francotiradores que, sospecho, están al servicio del capataz olvidando quién es el verdadero dueño de la hacienda.

Resulta innegable el contraste entre las actitudes hostiles de Valencia hacia la rama jurisdiccional con el talante conciliador y liberal de Vargas Lleras. Y ni qué hablar del trato con el Congreso. Si bien Vargas es duro de carácter y furioso, lo hemos visto más relajado y amable. Le quedará muy de para arriba sacar tan importantes reformas sin la ayuda presidencial, pues a diferencia de algunos de sus antecesores, a Vargas jamás se le ocurriría repartir notarías ni contratos.

Me imagino que los senadores Benedetti y Lozano se levantan lacónicamente por la mañana, ven a Vargas en los medios, y con suspiros de amantes despojadas se repiten desconsoladamente: te extrañamos Fabito…

 

Twitter @fzuletalleras

 

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