Por: José Salgar

Teatro, oraciones y política

PARA ALIVIAR LA HIPERESTESIA ELECtoral, nada mejor que las oraciones y golpes de pecho de la Semana Santa, y la que se ha llamado la mejor temporada de teatro universal.

No era fácil seguir la tradición de once festivales de teatro a los que se entregó de lleno Fanny Mikey. Ella sembró la costumbre de una capa cultural compuesta por empresas, actores y espectadores de 44 países, para asistir en estos días de marzo y abril a una concentración teatral que a partir de Iberoamérica se extendió al resto del mundo. Es muy grande el intercambio turístico para este excepcional evento, que permite asistir, en pocos días y a costo relativamente bajo, a muestras del mejor teatro.

Lo que logró, a pesar, de las dificultades iniciales, el grupo que recibió la herencia de Fanny, hay que conservarlo. Como en la consigna de Vargas Lleras, mejor es posible. Es favorable la reconstrucción de los teatros Colón y Jorge Eliécer Gaitán, las nuevas salas del Arias Pérez, de Colsubsidio, y la de Cafam, y el proyecto de usar para espectáculos especiales el Parque Simón Bolívar, la Plaza de Toros y otros coliseos oficiales y particulares. Bogotá es vista como una gran ciudad de la cultura con lo mejor en universidades, teatros, bibliotecas y museos. Eso sirve para contrarrestar la mala imagen que nos ha dejado el narcoterrorismo.

En dos años que faltan para el próximo Festival será posible remediar muchos errores. Por ejemplo, crear una gran sede central que coordine con tiempo todo lo relacionado con seguridad para el público que asista a los teatros y mayores facilidades para el estacionamiento de vehículos y entrada de quienes hayan comprado con anticipación sus boletas. Un error fue haber dejado como peatonal los viernes toda la carrera 7ª con despliegue de vendedores de baratijas y muy escasa policía para evitar los robos y ordenar a la multitud frente al teatro.

Coletilla.- Los golpes de pecho pueden ser hoy golpes de opinión.

 

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