Por: Cartas de los lectores

Telecom

Tras la privatización de la emblemática Telecom, proceso en el cual la administración Uribe no ahorró esfuerzos para llevar a cabo la espectacular e infamante toma de las instalaciones a nivel nacional, sin permitir siquiera que los trabajadores pudieran retirar sus objetos personales, la revista Semana informó ampliamente sobre la controvertida venta, dedicándole la portada de la edición Nº 1.102, con el título “La muerte de Telecom”.

Así mismo, y tras enfatizar que se trataba de la liquidación más grande de la historia del país, subtituló: “¿Cómo será la nueva empresa que la reemplace?”.


Pues bien, transcurridos más de cinco años de la feroz estocada final a tan caro patrimonio de la Nación, dicho acertijo parecería haber sido resuelto por el analista económico Eduardo Sarmiento y el periodista Felipe Zuleta, en sus columnas de El Espectador (domingo 25-09-11), tituladas, en su orden, “La extinción de Telecom” y “La ley Echeverry”. Y, para ello, se sirvieron de una de las pistas más intrigantes: el proyecto de ley presentado por el minhacienda al Congreso para fusionar Telefónica Colombia y Movistar, con el cual se pretende capitalizar a Colombia Telecomunicaciones. De esta manera, se estarían ratificando, con asqueante servilismo neocolonial, las leoninas condiciones contractuales pactadas con los poderosos inversionistas ibéricos, que llevaron al Estado colombiano a asumir la mitad de las pérdidas por $1,7 billones registradas por Telefónica Colombia. Gracias a estas valientes denuncias, que bien podrían terminar convertidas en un escándalo más del impúdico gobierno del “todo vale”, es que resulta claro que, más allá del resultado que puedan arrojar las pistas de la Contraloría General, y de la garantía de los derechos fundamentales de los pensionados de Telecom, está la impajaritable defensa de la dignidad de la Nación.


Ramón García. Ocaña.


Comentarios del ministro de Transporte


Con respecto a la declaración del ministro de transporte, Germán Cardona, de que hay que subir los impuestos para construir carreteras:


Le recuerdo que ya en Colombia existe el impuesto de la sobretasa a la gasolina del 25% y que los municipios y Bogotá tienen ingresos exorbitantes para ello. Es muy fácil decir “hay que subir los impuestos”, pero en la economía es “optimizar los recursos”.


Oswaldo Pérez Tovar. Bogotá.

 

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