Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Todo sigue igual, excepto la urgencia

La semana pasada se celebraron los 30 años del Colegio Verde, centro de pensamiento latinoamericano ideado e impulsado por Margarita Marino de Botero, líder ambiental colombiana que formó parte de la Comisión Brundtland.

Comisión que en 1987, con su libro Nuestro futuro común, creó las bases de los que hoy son conceptos globalmente adoptados, tales como el de desarrollo sostenible, y reflexiones sobre el carácter global de los efectos de los cambios ambientales asociados al modelo de desarrollo predominante.

Tras los múltiples conversatorios que se realizaron durante estos días —con la participación de pensadores latinoamericanos, nacionales y extranjeros—, se concluyó que todo sigue tal como estaba hace 30 años, excepto la urgencia de atender los temas ambientales, hoy determinados por nuevas dinámicas que agudizan la creciente crisis actual.

Dos temas fueron eje de los conversatorios. Reflexiones sobre la importancia del pensamiento y la investigación ambiental en la construcción de la paz en Colombia y la trascendencia y oportunidad política de la encíclica del papa Francisco Sobre el cuidado de la casa común.

La encíclica retoma y actualiza propuestas de la Comisión Brundtland. Se señalaron sus múltiples y acertados análisis, pero también sus carencias. Una de ellas es el análisis y reflexión en torno a la mujer y su rol determinante en nuestra casa común. Otra, la polémica posición del papa Francisco respecto del crecimiento demográfico, pues lo subestima como amenaza para la estabilidad ambiental del planeta. Incluso argumenta lo contrario al afirmar: “El crecimiento demográfico es plenamente compatible con un desarrollo integral y solidario. Culpar al aumento de la población y no al consumismo extremo y selectivo de algunos es un modo de no enfrentar los problemas”. A mi modo de entender, las evidencias demuestran lo contrario y ambas circunstancias suman. El consumismo hay que atacarlo. Pero no se pueden negar las relaciones evidentes entre el crecimiento poblacional y el deterioro ambiental del planeta Tierra. Subestimar esta relación suena más a argumento político e ideológico que técnico y científico.

Respecto del tema más relevante y actual para Colombia, la relación medioambiente y construcción de espacios de paz, se recordó la importancia de la ciencia como generadora de conocimiento para la definición de políticas públicas y para la gestión social a nivel nacional y local. El conocimiento tiene que acompañar la construcción de los espacios de paz, buscando la sinergia entre los saberes tradicionales y el llamado conocimiento científico y técnico.

Se señaló cómo las ciencias ambientales están generando verdades incómodas para políticos y tecnócratas, y cómo éstos pretenden oficializar la información ambiental para manipular las estadísticas respecto de lo que ellos llaman los dividendos ambientales de la paz. Es importante la información y divulgación del conocimiento ambiental para gestionar el cambio y la construcción de una paz sostenible. La dinámica social y ambiental se construye en el territorio. Por lo cual es indispensable articular los diversos conocimientos que se generan desde y para las regiones. El punto de encuentro de la paz y el conocimiento se da en el territorio.

 

* Miembro Consejo Nacional de Planeación. @Juparus

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