Por: Aura Lucía Mera

Todos somos ilegales

DESDE ADAN Y EVA O EL PRIMER chimpance que aprendió a caminar en dos patas y se le desarrolló el pulgar  no hemos hecho otra cosa que invadir terrenos.

Apropiarnos de nuevos horizontes y levantar carpas en el sitio que consideramos mas convenientes. Y para no remontarme a la prehistoria, ni escudriñar los frecuentes cambios de cueva de los prehistóricos, con garrote en mano arrastrando de las mechas a la mujer de turno, pasando por las invasiones celtas, romanas, otomanas, griegas, hispanas, la humanidad entera ha deambulado en un eterno desplazamiento, talvez girando en redondo porque nunca llega a su destino final.

Estados Unidos de América no existiría sin los barcos que llegaron repletos de inmigrantes de Holanda, Gran Bretaña, España, movidos por la ambición de tierras nuevas, oro y maná. Se asentaron matando a todos los nativos, sin darles tiempo para que nos contaran cómo llegaron sus antepasados a la tierra que les despojaron. España y Portugal invadieron a machete y arcabuz todo un continente, acabando todo lo que encontraron a su paso, imponiendo a sangre y fuego costumbres, religiones, idiomas y "linajes". Europa es un salpicón de desplazados prehistoricos. Basta echar una repasadita frivola a los origenes de España.

Me pregunto cómo hubiera sobrevivido España después de la Guerra civil y hasta comienzos de los setenta, si no hubiera sido por la acogida que le brindaron Francia, Inglaterra, Holanda y Alemania a todos aquellos, que sin importar su " pedigri" quedaron más varados que corcho en remolino, muertos de hambre y desempleados. Todos los meseros, camareras de hotel, vendedores de prensa, aseadores que se encontraba cualquier turista en viaje europeo pertenecian a la peninsula iberica. Me pregunto qué hubiera sido de los sobrevivientes del holocausto, los salidos de campos de concentracion y sus familias si Ámérica no les hubiera abierto los brazos para que pudieran iniciar una nueva vida.

Me pregunto a la inversa. Qué hubiera sido de América sin el aporte de sangre y razas nuevas. Dónde estaría España sin los siglos de influencia árabe. La India sin la cultura inglesa. Sur Africa sin la tecnología europea. Me pregunto y no termino. No hay respuesta. Pertenecemos a una especie nómada y en peremne movimiento. Las fronteras son ficticias, acomodadas, inventadas, defendidas por intereses económicos y políticos.

Es indignante, denigrante, inaceptable la política de la Unión Europea y Norteamérica en relación con los inmigrantes " ilegales" . Ilegales inmigrantes somos todos..Europa hasta pocos años era un retazo de países minúsculos, casi convertidos en guettos. Ahora se las dan de café con leche  "seleccionando" personal. Es ilegal el pobre por ser pobre. Es "legal" el inversionista, el poderoso. Qué asco. Mas asco la doble moral de norteamerica. La única esperanza es el convencimiento que el mundo es un gallinero, en el cual algunas gallinas momentáneamente están en los palos de arriba ensuciando las de abajo, pero a todas les llega el turno de recibir la rala de las demás. Me encantaria estar todavía en este planeta para ver esta rotación. Ojalá el creador me de la oportunidad de asomarme por una nube y comprobar el nuevo orden del corral.

P.D. Me solidarizo con Alfredo Molano, periodista que admiro y respeto por su verticalidad.

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