Por: Tola y Maruja

Tola y Maruja aconsejan a los magistrados en líos judiciales

Honorables desaforadas,

Soy un exmagistrado de los altos tribunales que tengo unos ahorritos y me gustaría montar un negocio para vivir holgado el resto de mi vida. He pensado abrir una Corte Suprema privada, tipo curaduría urbana, donde los acusados puedan comprar su absolución, tal como se pagaban las indulgencias católicas. ¿Ustedes qué opinan?

Atentamente,

Tarquino Bustos Ricaurte

 

Querido Tarqui,

Por su letra vemos que escribe con pluma Monblán (¿quién se la regaló?). Nos parece muy galleta su ideota de poner una corte particular y cuente con nosotras pa mandale clientes: Pretel va de primero.

Su iniciativa no solamente muestra confianza inversionista sino que sería la solución a la problemática tan revoliática del hacinamiento en las cárceles colombianas. Ajualá hubiera más magistraos emprendedores como sumercé.

Nosotras casualmente somos asesoras espirituales de un nieto de Tola, Díler Alonso, que era policía y se independizó y ya tiene su propia radio patrulla y acaba de comprar un CAI sobre planos.

Tola y yo le vamos a dar gratis unas ideas pa su corte suprema propia (después nos da pal fresco): primero que todo, debe tener unas istalaciones muy distintas a ese Palacio de Justicia tan frío y simplote: no señor, unas oficinas bien titinas, ajualá en un centro comercial caché.

Cuando el delincuente llegue a contratar los servicios, que la sala de espera sea de masajes y que lo atiendan lindas chicas vestidas de Justicia y le brinden en la balanza pasas y maní. Y con la espada le pueden hacer el maniquiur.

Nanay de esas togas de luto que usan los magistraos oficiales: no señor, mande diseñar unas bien chéveres, de estilos modernos y colores alegres y con estampaos de patrocinadores.

Si su corte anuncia que se va regir por el calendario sagrado maya, que tiene 260 días y agilizaría los vencimientos de términos, no daría abasto. ¡Que machete!

Haga promociones: organice cada mes un “madrugón judicial”, donde los hampones puedan conseguir sentencias a mitá de precio o la oferta “pague un espediente y engavete dos”. Otro machete: ponga al frente un áule donde venda segundas istancias.

Un mercadeo bien jalao movería súper el negocio: descuento por grupos familiares, por estar afiliao a clubes sociales, por apellidos ilustres, por paquetes corporativos: Reficar, Direción Nacional de Estupefacientes, Banco Agrario...

Hay otras líneas de negocios que puede esplotar: vender filtraciones a la prensa, derechos de televisión a Nenflis, y una academia de teatro pa preparar falsos testigos y después revendelos arrepentidos.

Pero como también su corte debe tener Responsabilidá Social, haga un programa de ayuda a los corrutos de bajos estratos: un convenio con Codensa pa que el costo de las tutelas de la salú se paguen a crédito. Y una alianza con el ministerio de Vivienda pa costruir casas por cárcel de interés prioritario.

Como ves, querido Tarqui, la justicia colombiana ofrece unas oportunidades de negocios que tendría uno que ser muy bobo (o muy Carlos Gaviria) pa desaprovechar.

Tus tías que te quieren,

Tola y Maruja

 

Posdata: no se le olvide poner en su despacho de magistrao el letrerito “Todo billete falso se rompe”.

Ñapa: quizque los togaos corrutos se tratan entre ellos de “Honorarios magistrao”.

Payola: este sábado 26 Tola y Maruja hablan de aquello en “Comedia a la Carta”, El Pórtico. Averiguá en tuboleta.com

 

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