Por: Tola y Maruja

Tola y Maruja

ECUÁNIMES SEÑORAS

Soy una mujer sencilla que llegué al Congreso de la República de pura chiripa y tuve la suerte (o desgracia) que mi voto fuera definitivo para aprobar el famoso “articulito” de la reelección del que sabemos, voto que yo cambié por burocracia y delito por el cual pagué cárcel. Ahora la justicia me dio la razón y necesito limpiar la imagen mía. ¿Qué me recomiendan? ¿Escribo un libro? ¿Hablo con el canal Caracol para que hagan una telenovela sobre mi vida?

Atentamente,

Yidis

Querida lagarta,

Por su letra vemos que usté es muy torcida. No nos aclara quién es “el que sabemos”, pero suponemos que se refiere al que sabemos.

Déjenos decirle, querida sapa, que pierden su tiempo usté y los que buscan enlodar al que sabemos, porque estamos seguras de que él nunca le compró su voto. Usté jura que el que sabemos le dijo: “Hijita, ayúdeme para que sigamos haciendo patria”.

Le vamos a demostrar por qué lo anterior es falso de toda falsedá: el que sabemos jamás de los jamáses dice patria en minúscula porque pa él la patria patria, por la que si le toca mata y come del muerto, es Patria, con mayúscula.

Afirma usté que el que sabemos le compró el voto, pero por ninguna parte menciona si él le pidió rebaja: ¿Nos quiere hacer creer que un paisa compra algo sin pedir rebaja? Ya voy Toño, no nos crea tan aguacates.

Asegura usté que por su voto le dieron una notaría y la gerencia de un hospital. Pues sepa y entienda mi querida: eso demuestra que el que negoció con usté no fue el que sabemos porque él no le hubiera dado tanto, si acaso la nombraría dentrodera del Ubérrimo y le hubiera encimao dos manillas de las que venden Tom y Jerry.

Otra mentira suya es que el que sabemos se le arrodilló en el baño del despacho pa implorarle el voto: embuste, él no se le ha arrodillao ni a Lina cuando le pidió la mano. El que sabemos mandó a Valencia Cossio: “Dígale a ella que nos vamos a casar. Es una orden”. Ni de eso dejó pistas.

Cuando el que sabemos estaba chiquito, una vez sus compañeritos de escuela le preguntaron que si era hincha del Nacional o del DIM, y él contestó: Hijitos, no me comprometan que voy a ser presidente.

Como ve, querida caranga resucitada, el que sabemos sale limpio de todo y usté y los mamertos que lo quieren ensuciar se van a quedar con las patas lavadas porque sus seguidores sabemos que Fe católica es creer en lo que no vemos y Fe uribista es no creer en lo que vemos. Punto.

Cuando Sabas insiste en que el que sabemos nunca le ordenó comprar a nadie, tiene toda la razón: fue su iniciativa de trepador la que lo llevó, no a comprarle nada a nadie, sino a ser el yentleman que es: ¿Qué le provoca, Yidisita? Usté se vería muy linda sentada en una notaría.

Ólvídese, Yidis, el que sabemos no dio ninguna orden: él simplemente descogió pa rodearse a los lambones precisos, los que sabía que harían lo que fuera por congraciarse con el jefe.

En resumidas cuentas: el pecao del que sabemos fue conseguir subalternos eficientes, que le leían el pensamiento y se adelantaban a sus deseos. Mejor dicho, su culpa fue hacer muy buen casting.

Tus tías que te quieren,

Tola y Maruja

Posdata: Una idea pa que recuperés tu buena imagen es que volvás a posar pa la revista SoHo, pero vestida.

Buscar columnista

Últimas Columnas de Tola y Maruja

Tola y Maruja van con Petro al Club Campestre