Por: Tola y Maruja

Tola y Maruja contestan

Apreciadas consejeras, Felicitaciones por esos 25 años contando los mismos chistes: eso se llama coherencia.

Soy un chico, cómo les dijera, distinto, y cohabito con mi novio esperando que aprueben el matrimonio igualitario y que podamos adoptar niños y formar una familia tradicional. Como imaginarán, el fallo de la Corte nos dejó de cama...¿Qué hacemos? ¿Alquilamos un vientre para que él o yo tengamos un hijo biológico? ¿Nos matriculamos en la Universidad de la Sabana a ver si nos curan?

 Atentamente,
Carlos Adonis y compañía.

Querido sarasa,
Su letra muestra que es una persona sensible y que le fascina mantener las matas divinas...Pero nos pide orientación en un tema muy delicao pa dos matronas paisas, criadas leyendo El Colombiano, un periódico tan godo que los domingos no regala enciclopedias ni cidís sino alcanfor.

Nos dice que usté y su mancorna quieren formar una familia tradicional, y ese “tradicional” nos anervia porque las familias ejemplares que conocemos se mantienen agarraos como perros y gatos.

Enteramente no nos cabe en la cocorota que ustedes los gueyes se quieran meter en el berenjenal de levantar hijos: viera como son de desagradecidos, y creen que uno los tiene es pa que se aplasten en el mueble a rascarse lo que Dios les dio.

A propósito de Dios, siempre se escribe con mayúscula inicial cuando uno invoca al Dios verdadero, el de nosotras, el zarco y mono: Chuchito... Los otros dioses se ponen con minúscula, menos Diosdado y Dioselina, que son nombres propios. Feítos pero propios.

Volviendo al embeleco de ustedes los elegebeteces, que les dio la ventolera de adotar petacones, sinceramente no les aconsejamos: los hijos son una lotería, una prolongación del sufrimiento o de la felicidá... Un Baloto sin revancha.

Supongamos que usté y su machacante adotan un carajito de meses, sano y agraciao, parecido a Alfred Hitchcock (como todos los bebés), y empiezan las sorpresas: que no le gusta la aguapanela si no es nichelada, que la Bienestarina le da reflujo, que chilla más que los caficultores...

Y después, con cinco años: que es alérgico a los mandados, que desagrega a su propia madre del féisbul, que con tal de llevar la contraria se vuelve hincha del otro equipo... Y cuando sea mayor: que le gusta Silvestre Nalgón, que se ríe con los programas juveniles de la radio, que se quiere tatuar la cara de Pachito Santos...

No mi querido sosó, Tola y yo no les recomendamos adotar... ¿Qué le dirá al niño cuando le pregunte por qué no tiene mamá? ¿Que la cigüeña lo trajo a él y se la alzó a ella? ¿Que la pobre era militante de algo y está desaparecida?

Cuál es la culequera de ustedes por enredarse la vida, habiendo tantos seres que buscan hogar: un perrito no los va a demandar por alimentos, un gatico no pierde el año, una lora nunca les alzará la voz... Dejen que los magistraos carguen con el bulto de haberle quitado a esos niños el chance de tener una familia amorosa, un hogar raro pero amañador.

Nosotras siendo ustedes llevaríamos a todos los güérfanos que en Bienestar Familiar esperan quién los abrace y se los dejaríamos en la puerta de la casa al procurador Ordóñeze... ¡Pa que chupe!

Tus tías que te quieren,

Tola y Maruja

Posdata: Viéndolo bien, una familia puede estar costituida por un grupo de personas que hacen vaca pa sobrevivir...

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