Por: Tola y Maruja
No nos consta

Tola y Maruja invitan a desayunar a la ministra Alicia Arango

Hoy vino a desayunar la ministra Alicia Arango y le sudamos pezuña de cerdo porque le facina el colágeno. Mientras comía estuvo muy callada, como si guardara un embuchao.

Preciso, cuando acabó nos dijo de sopetón: Tías, el presidente Duque me encargó de avisarles que van a ser desvinculadas de la nómina de Palacio y van a trabajar solamente dos horas diarias.

¿Dos horas? —preguntó Tola abriendo tamaños ojos—. Cómo no moñito, eso se demora la mera pilada pa la mazamorra. Aquí toca voliar parejo, Alicia: Ivancito come más que plata al veinte.

Tías, no chapaleen que en las cámaras de la cocina pudimos comprobar que ustedes dos gastan buena parte de la jornada viendo telenovelas y comiendo prójimo —dijo Alicia muy templada.

No esperábamos este guarapazo, Alicia —dijo Tola aguantando un lagrimón—. Sumercé nos debería ayudar a conseguir otras tres colocas pa completar el sueldito y las semanas de la pensión.

No sufran, tías, que ya les conseguí otro trabajito de dos horas: la cónsul en Orlando les va dar chanfaina en la “bodeguita” uribista, que es pa chatiar por guasá y rajar de periodistas críticos y opositores del Gobierno. ¡Pan comido!

Miren el lado bueno del trabajo por horas, tías —dijo Alicia abriendo el neceser y sacando su inyeción de botos—: van a tener tiempo pa los cacerolazos que vienen.

El trabajo por horas también las saca de la rutina, tías, porque deben salir a coger Trasmileño pa ir al otro camello, y conocen nuevos patrones, y juegan al amigo secreto en varias partes.

Y lo mejor del trabajo por horas, tías: consiguen una coloca por la mañana en el norte, otra al mediodía en el centro, otra por la tarde en el sur... y así se van acercando a la casa.

El trabajo del norte podría ser de señoras de los tintos en la JEP, y así matan dos pájaros de un tiro porque de ahí sacan material pa la “bodeguita”. El del centro ya lo tienen aquí. Y el del sur puede ser de aseadoras en un sindicato, y ahí se pueden ganar unos pesitos extras haciendo informes de inteligencia pal Ejército.

No sé —dijo Tola más aburrida que un mico en un bonsái—, a este paso no nos vamos a pensionar ni en la otra vida. A propósito, Alicia, ¿por qué el Gobierno no quiere que nos jubilemos?

Es que los pensionaos no son negocio, tías, porque ahora la gente tiene mayor expectativa de vida. ¿Vieron que el actor Kir Duglas murió de 103 años? El sistema pensional gringo descansó: se les jubiló tres veces.

Ole Alicia —metí la cucharada—, ¿y por qué sumercé y Duque no trabajan también apenas dos horas? Ay tía —dijo la ministra y soltó la carcajada—, no me haga reír que la piel no me deja.

Yo tengo una última inquietú, Alicia: si usté dice que un ingeniero de sistemas hace su trabajo en dos horas, y que por lo tanto debe cotizar su pensión en horas, ¿qué pasará con los que trabajan en el programa El Minuto de Dios?

Después seguimos hablando, Alicia, que nos tenemos que ir porque vamos acompañar al general Zapateiro a la novena de Popeye.

Oites Tola, quien la ve tan estirada y Alicia es toda sencilla.

Grafitis: Murió Popeye, pero el que descansa en paz es otro...

Ñapa: Nunca me imaginé que llegara a presidente: Iván Duque. Ni yo a fiscal: Francisco Barbosa.

Ñapita: No me le arrugo a ningún ministerio: Alicia Arango.

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2020-02-09T00:00:32-05:00

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2020-02-09T01:16:58-05:00

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