Por: Iván Mejía Álvarez

Trabajar el resultado

Para muchos de estos jugadores este es el partido de sus vidas. No habrá un mañana, salvo una hipotética calificación a una repesca, y tendrán que dejarlo todo para conseguir un buen resultado.

La mayoría firmaría de entrada un empate ante la selección peruana. Sería un resultado aceptable que deja una cantidad de variables abiertas para la clasificación. Y acá es cuando el técnico debe decidir si mete el Transmilenio, cierra filas, se defiende y busca el contragolpe como fórmula para conseguir el resultado o sale a jugar con el 4-2-3-1, su sistema preferido, el que viene utilizando en esta eliminatoria.

Incluir un volante de marca extra, Barrios-Cuéllar y Matheus para acompañar a Sánchez y Aguilar significa de entrada quitar un volante de segunda línea, Cuadrado-Cardona- James, y poder montar el 4-3-2-1 con Falcao en punta.

Este dibujo táctico asegura un mediocampo lleno que puede pelear frente a los cuatro volantes que pondrá Gareca, el técnico inca, que se inclina por el 4-4-1-1, con Cueva detrás de Paolo Guerrero.

A Colombia le sirve el empate en un 90 %, mientras que a los peruanos definitivamente una igualdad les significaría la eliminación, por lo que serán los incas los encargados de poner el ritmo, llevar el control del partido, atacar. En la medida en que Colombia logre controlar la zona central y aislar a Paolo Guerrero de los volantes externos, los llamados carrileros del elenco inca, tendrá una parte del plan táctico montado y listo para producir dividendos.

En este esquema de los tres de marca, uno de los extremos, Cardona o Cuadrado, será sacrificado para rellenar la medular.

Si Pékerman recurre a su tradicional 4-2-3-1 , con Cuadrado y Cardona por las bandas, para que en fase defensiva se monte el 4-4-1-1, con James detrás de Falcao, será un partido más abierto, con menos vértigo, en el que se puede apostar a un control territorial. Esta Colombia, a diferencia de otras selecciones nacionales, abdicó hace rato del toque como elemento básico, y quien revise las estadísticas encontrará que cuando explota el contragolpe le ha ido mejor que cuando ha salido a ser dominador. Los empates contra Chile y Venezuela y las victorias contra Paraguay y Ecuador fueron con el sello de la transición veloz en fase defensa-ataque, nunca por la vía de la larga posesión.

Perú es un buen equipo, apenas eso, no es una superpotencia ni un colectivo temible. Van a sufrir mucho en la medida que pasen los minutos y no llegue el gol. Por eso, Colombia debe apelar a la inteligencia y la táctica, lo que faltó en Barranquilla, para sacar el resultado.

No queda más que santiguarse y que el de arriba nos agarre confesados.

 

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