Por: Ramiro Bejarano Guzmán
Notas de buhardilla

Trampas del poder

Desconcierta que el Gobierno que se ufana de no sobornar el Congreso también en esto está mintiendo. Aunque se maquille el asunto, lo cierto es que el nombramiento de un cercano copartidario de una de las dos congresistas que a última hora se hicieron las locas y se retiraron del salón para no votar las objeciones a la Ley Estatutaria de la JEP no fue coincidencia. Algo similar ocurrió con la otra parlamentaria que tampoco estuvo presente en la votación, quien invocó un problema de conciencia porque las objeciones no iban a ser discutidas una por una sino en bloque. Esta congresista requiere del apoyo de la influyente familia de los Char, hoy aliada de Duque, para que respalden a su marido en su aspiración a la Alcaldía de Sincelejo.

Los arrogantes ministros y consejeros presidenciales se trasladaron al Senado para asegurarse de que los congresistas que tienen cuotas burocráticas no votaran en contra las objeciones, pero ni por esas fueron capaces de doblegar la voluntad de las bancadas, exceptuando los traidores que se vendieron.

Una vez más el Gobierno y el Centro Democrático (CD) evidenciaron el talante mafioso que los anima. Esta vez pretendieron convocar un “acuerdo nacional” para convertir en empate lo que fue una estruendosa derrota política. ¡Qué farsa! Es la primera vez que el presidente eterno y los suyos están dispuestos a hablar con sus contradictores, no pensando en la nación, ni en la reconciliación, sino en sus sórdidos cálculos políticos y judiciales. El “acuerdo nacional” consistía en que las bancadas victoriosas renunciaran a su triunfo indiscutible a cambio de aprobar dos de las seis objeciones de Duque, lo que con razón fue considerado inadmisible. La sola proposición de ese tal acuerdo que solo beneficiaba las argucias del régimen ofende la inteligencia. Hicieron bien los partidos que apoyaron la postura de rechazar esas objeciones en no prestarse a transitar ese camino ilegal, porque de haberlo aceptado habrían terminado desconociendo la sentencia de la Corte Constitucional que previamente concluyó la constitucionalidad de ley de la JEP.

Uribe, Duque y su séquito no quieren entender que las objeciones a la Ley Estatutaria de la JEP por supuesta inconveniencia no fueron eso, sino reparos disfrazados a una sentencia de la Corte Constitucional. Ni tampoco pueden ocultar que su saboteo a la JEP tiene como propósito silenciar a quienes se están sometiendo a cambio de contar la verdad, para que nadie hable como cuando extraditaron a los paramilitares en las épocas de la Seguridad Democrática.

No es la primera vez que el Gobierno y el CD acuden a artificios jurídicos y, a pesar de que nunca les han prosperado, insisten en esa estrategia propia de tahúres. Así lo hicieron cuando el plebiscito y también cuando pretendieron ignorar los protocolos acordados con los países garantes del fracasado proceso de paz, para obligar a que entregaran esposados a los negociadores del Eln.

Y el impresentable presidente del Senado, Ernesto Macías, con mañas dilató la votación porque sabía que el Gobierno del cual es cipayo andaba alquilando una que otra conciencia de algunos de sus colegas. Su último zarpazo fue enviar todo a la Corte Constitucional en vez de haber aceptado la derrota que a pesar de sus marrullerías no pudo evitar. El Gobierno se sigue saliendo con la suya porque mientras no se sancione la Ley Estatutaria de la JEP, como lo reclama la comunidad internacional, el proceso de paz con las Farc está amenazado, más ahora que el ministro de Defensa ha perdido credibilidad y respeto por cuenta de sus irresponsables declaraciones con ocasión del asesinato de un exmiliciano. Y luego los uribistas se enfurecen cuando los sindican de ser enemigos de la paz.

Adenda No 1. Que los magistrados de la Corte Constitucional estén “chuzados” y que el Gobierno guarde silencio no es gratis. Ni lo es que los árbitros del pleito con Odebrecht también estén siendo espiados. Raro que el fiscal Martínez denuncie una organización criminal y no haya un solo capturado.

Adenda No 2. El martes 7 de mayo a las 2p.m. tendrá lugar en el Externado una importante asamblea de profesores convocada para insistir en la democratización que se reclama en el otrora templo del radicalismo.

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2019-05-05T00:00:48-05:00

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