Por: Hugo Sabogal
Beber

Tras la taza favorita

Cuando uno decide incursionar en el vasto mundo del café, la búsqueda de la taza favorita o taza perfecta se convierte en una aventura de agradables recompensas: se descubren orígenes, variedades, métodos de extracción, estilos de servicio y momentos memorables en cada ocasión.

Ante la creciente oferta de cafés de origen, bien vale la pena memorizar unos cuantos consejos básicos para asegurar una experiencia placentera.

Espresso

La máquina para prepararlo es emblemática en todos los establecimientos enfocados en servir cafés de calidad. Trabaja a altas presiones. Las mejores máquinas son, por lo general, italianas, y cuestan lo que pesan (o sea, mucho). Hay versiones domésticas, si el bolsillo lo permite.

La bebida resultante es pequeña, fuerte y concentrada, y cargada de atractivos sabores. Si está bien elaborada, nunca será amarga. El espresso es también la base de bebidas con leche, como cappuccino, macchiato o latte.

Moka

Este utensilio suele encontrarse en la mayoría de las casas. La cafetera tiene dos cuerpos y también trabaja por presión del vapor. La infusión resultante no es tan concentrada como la del espresso, pero mantiene sabores fuertes e intensos.

Aeropress

La Aeropress, en mi opinión, debiera encontrar un nicho en nuestras cocinas. Es muy fácil de usar y no tan costosa. Está hecha de polipropileno de alta resistencia y compuesta de tres partes: un depósito, un émbolo —ambos cilíndricos— y una tapa que funciona como portafiltro. La preparación final es entre ligera y de intensidad media, muy atractiva en nariz y suave en el paladar. Es una pieza de rigor en las tiendas especializadas y muchas de ellas las tienen para la venta.

Prensa francesa

Se la llama también cafetera de émbolo. Está hecha de vidrio o plástico. Consiste en un recipiente en cuyo interior se mueve verticalmente un émbolo, cuyo extremo inferior tiene atornillado un filtro de metal. El café resultante puede contener finos residuos si no se lo deja reposar adecuadamente. La bebida ofrece agradables aromas y sabores, con intensidad intermedia.

Dripper of V-60

Si nos fijamos en su forma, la V-60 nos recuerda el filtro de tela. La nueva versión presenta un cono invertido de porcelana o plástico resistente, y dentro de éste se acomoda un filtro de papel. En la parte inferior puede ponerse una taza u otro recipiente para recibir el café filtrado. La taza obtenida es limpia y refrescante, llena de sugerencias aromáticas y gustativas. Si se la utiliza de manera adecuada, nunca dejará escapar sabores amargos.

Chemex

El depósito de vidrio se asemeja a un frasco de laboratorio: boca y base anchas, y una cintura delgada, recubierta por una arandela de madera para agarrar el recipiente. El filtro de la Chemex suele ser un 30 % más grueso que el empleado por otras cafeteras. El café resultante es liviano y puro.

Pruebe estos métodos en su tienda favorita y descubra cuál es su tipo de taza favorita. Lo ideal es utilizar el mismo café pare apreciar las diferencias en cada preparación.

 

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