"Si vamos a decidir sobre la vida y la muerte, vamos a hacerlo juntos": Claudia López

hace 6 horas
Por: Carolina Botero Cabrera

Tribunal de EE. UU.: Internet es un servicio público no un lujo

El debate sobre la neutralidad de la red, que lleva una década en Estados Unidos, se va decantando. Este principio y su desarrollo son claves para quienes usamos cotidianamente internet y esperamos que permanezca libre y abierta.

Para que internet funcione necesita de muchos intermediarios: los que proveen alojamiento (Amazon), los buscadores (Google), los que llevan la señal (ETB o Claro), las plataformas de contenidos (Netflix), las redes sociales (Twitter, Facebook), y un largo etcétera. Todos de una u otra forma son “porteros”, intermediarios que pueden decidir cómo será la experiencia en Internet. La neutralidad es la obligación que tienen ellos de no discriminar o interferir con el tráfico de internet (por su remitente, destinatario o contenido) y es también el deber del Estado de defender nuestra libertad para navegar.

Un tribunal federal de apelaciones en EEUU respaldó la regulación de neutralidad expedida en 2015 por la FCC (equivalente a nuestra CRC), indicando que internet es un servicio público al que tiene derecho la ciudadanía estadounidense –como teléfono y energía–, y no un lujo. Así, la FCC puede regular a los proveedores de banda ancha como hace con los proveedores de telefonía. El fallo no habla del “zero rating”, pero mantiene los poderes de la FCC para regularlo.

Sin duda, para quienes defendemos la neutralidad “es una victoria para los consumidores y los innovadores [sic] que merecen un acceso sin restricciones a toda la red, y garantiza que internet seguirá siendo una plataforma sin precedentes para la innovación, la libre expresión y el crecimiento económico”, como dijo la FCC. Pero vamos más allá, detrás del fallo no solo hay una disputa entre empresas de telecomunicaciones y operadores de cable (principales perjudicadas por los “nuevos poderes” de la FCC) y empresas de tecnología Internet (principales beneficiarias); también hay un pulso político que va ganando Obama a los republicanos. Quién lo creería, las elecciones de noviembre tendrán efecto directo en la neutralidad, pues si gana Trump puede cambiar la balanza. En Latinoamérica podríamos empezar mirando cómo se ajustan los planes comerciales de acceso* a Internet a la neutralidad.

 

*Trabajo en Fundación Karisma que publica el informe

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2016-06-16T21:57:37-05:00

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Tribunal de EE. UU.: Internet es un servicio público no un lujo

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