Por: Óscar Sevillano

Trizas la paz y risas en el uribismo

El pasado domingo el presidente Iván Duque, al objetar seis puntos de la Ley Estatutaria de la Justicia Especial para la Paz (JEP), demostró que de lo único que tiene ganas el Centro Democrático es de hacer trizas la paz que se firmó en el gobierno anterior, no porque esté mal, ni porque sea inconveniente para el país, sino porque ahí está el nombre de la persona que más odia Álvaro Uribe Vélez, es decir, el de Juan Manuel Santos.

Es increíble que la animadversión por una persona sea tanta, como para que poco importe que con estas decisiones se ponga en riesgo la estabilidad de un proceso de paz.

Es claro que al Centro Democrático no le gusta ni la JEP, ni la Comisión de la Verdad, ni la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, y para demostrarlo utilizarán la presidencia de Iván Duque para acabar con estas instituciones o para reducirlas a su mínima expresión a base de golpes morales. Es esta la razón de tantos ataques verbales y de tanta campaña de desprestigio en cuerpo propio y a través de la Fiscalía General de la Nación, en donde su cabeza, el señor Néstor Humberto Martínez, tampoco oculta su antipatía por estas entidades.

¿Por qué tanto desprecio hacia la JEP? Ojalá algún día nos comenten qué es lo que tanto les causa camorra de esta institución, porque francamente esto no es normal.

Es de lamentar que el presidente Iván Duque se preste a este tipo de manipulaciones y olímpicamente le pase la pelota al Congreso de la República, para que allí se acabe de exterminar la Ley Estatutaria de la JEP. Duque sabe muy bien que será muy difícil que salga algún tipo de acuerdo que permita su salvación, por esto de manera bastante hipócrita dijo en su última alocución que solo objetaba seis artículos de un total de 159, haciendo ver que se trataba de una mínima cosa, sin decir, claro está, que basta con que objete un solo artículo para que la norma como tal no pueda entrar en vigencia. ¿Creerá el primer mandatario que los colombianos del común somos tontos?

Con la pelota en el Congreso de la República, donde difícilmente se pondrán de acuerdo senadores y representantes para salvar la Ley Estatutaria de la JEP, ésta terminará por hundirse y Duque, con la misma hipocresía con la que habló el domingo pasado, saldrá a lamentar el hecho y dirá que el culpable es el Legislativo. Tendrá entonces la oportunidad de oro para tramitar un proyecto de iniciativa del Ejecutivo, inspirado al gusto del expresidente Uribe.

Ahora, suponiendo que el Legislativo no se deje echar ese muerto encima y decida salvar la norma objetada, no me cabe la menor duda de que no será del gusto entero del Gobierno Nacional, que no dudará en rechazarla una vez más, como tampoco dudo que lo hará cuantas veces le sea necesario, hasta que el expresidente Álvaro Uribe quede contento.

Esperé que Iván Duque escuchara la voz de quienes le recordamos al comienzo de su mandato que el presidente de la República es él, y que por tanto es él quien pone la cara y enfrenta los debates, no solo ante la nación, sino además ante la comunidad internacional. Qué lástima que no lo haya escuchado y esté demostrando que como gobernante solo le interesa tener contento a Uribe y a los miembros de su partido, para que estos no lo tilden de traidor como lo hicieron con Juan Manuel Santos.

Con la decisión tomada me quedó bastante claro que, durante estos cuatro años, la independencia de Duque frente a Uribe será nula, y que siempre ha de estar preso de su partido político al que poco le interesa el país, porque es una gran mentira que asumen este tipo de posiciones “pensando en las víctimas del conflicto”. Basta solo con recordar que gracias al Centro Democrático las curules para esta población no fueron aprobadas, para darse cuenta de la falsedad de sus palabras.

De esta manera, entonces, mientras Duque incumple su promesa de no hacer trizas la paz, en el Centro Democrático deben estar con muchas risas y sonrisas.

Y mientras, los que votaron Sí al Acuerdo de Paz tímidamente hacen sentir su voz, ¿se les habrá acabado la gasolina?

844862

2019-03-14T00:00:15-05:00

column

2019-03-14T00:15:01-05:00

jrincon_1275

none

Trizas la paz y risas en el uribismo

36

4375

4411

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Óscar Sevillano

A los candidatos a la Alcaldía de Bogotá

El machismo en las clases de historia

Bogotá en manos de la justicia