Por: Juan Pablo Ruiz Soto

¿Turismo de naturaleza insostenible?

Con la implementación del Acuerdo de Paz, Colombia es hoy un importante destino turístico en el mundo. La Red de Reservas Naturales de la Sociedad Civil (Resnatur), que el fin de semana pasado cumplió 25 años de existencia y realizó su asamblea general, decidió atender y analizar el turismo de naturaleza como un tema central, pues muchas reservas ofrecen alojamiento y servicios ecoturísticos.

Considerando que tenemos el 50% de nuestro territorio cubierto de bosque natural y somos el país con la mayor biodiversidad por unidad de superficie en el planeta, el turismo de naturaleza es el mayor atractivo que tenemos. Es imperativo desarrollar una estrategia que lo haga social, económica y ambientalmente sostenible. Para que sea socialmente sostenible la oferta de servicios, la distribución de utilidades y la generación de empleo deben democratizarse. Esto significa que las comunidades locales deben ser el actor principal de la industria turística. Los enclaves turísticos de inversionistas ajenos a las localidades no son la alternativa adecuada. Las posadas campesinas son la clave.

Para que sea económicamente sostenible, el servicio debe ser de calidad, y esto requiere capacitación técnica. Como parte de la construcción de paz, y de manera urgente, el Sena debe llevar dicha capacitación a las comunidades ubicadas en los sitios donde se piensa desarrollar turismo de naturaleza.

No todo el turismo de naturaleza es ambientalmente sostenible, pues puede acarrear destrucción de ecosistemas y servicios ecosistémicos esenciales para la calidad de vida de las comunidades y la conservación de la biodiversidad que justifica la oferta turística. Para evitar que esto ocurra, es necesario regular las visitas de acuerdo a la capacidad de carga de los ecosistemas y su resiliencia. Las instalaciones deben ser sostenibles en su diseño y operación, y los visitantes deben ser respetuosos del medio natural y social que están visitando. Esto requiere trabajo, diseño e implementación de una adecuada estrategia.

Respecto al uso de los parques nacionales naturales (PNN), proponemos que éstos se adecúen para que sean visitados por turistas, pero los alojamientos, al igual que en Costa Rica, deben desarrollarse fuera de los PNN, en áreas próximas para facilitar su visita.

En los casos excepcionales donde sea necesario desarrollar alojamiento en el interior de un PNN, debe ser limitado y ofrecerse en proporciones equilibradas para los diversos grupos socioeconómicos. Por ejemplo, y dado que los PNN son patrimonio nacional, para tener un acceso democrático al alojamiento, si la capacidad de carga habla de 300 personas pernoctando simultáneamente en el PNN, debe ser 100 en camping de precios módicos, 100 en hospedajes medios y 100 en otros de mayor comodidad. Siendo todos los hospedajes en estructuras livianas y funcionando con criterios de mínimo impacto sobre el medio y el paisaje natural. Para las ofertas de alojamiento por fuera del PNN, cada oferente, respetando las condiciones de sostenibilidad mencionadas, podrá definir libremente su oferta.

Resnatur subraya que la oferta nacional en turismo de naturaleza es amplia, tanto dentro como fuera de los PNN, y considera que la Unidad de Parques Nacionales debe ser la entidad autorizada para definir la estrategia turística en el interior de los PNN. ¡La naturaleza es nuestro principal capital turístico! ¡Conservémosla!

 

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