Twitter es la cuarentena eterna

Noticias destacadas de Opinión

Pensé que en este momento histórico, cuando se nos atraviesan una pandemia y una cuarentena, había sido perfecto haberme abierto una cuenta en Twitter. Si no iba a salir a la calle, al menos podría darme una vuelta por la red, como quien va a un café, para seguir teniendo algún contacto con el mundo exterior. Al fin y al cabo, quienes nos dedicamos a escribir artículos necesitamos estímulos que nos den de qué hablar, y sin nuevas publicaciones, con los museos cerrados y atrapados en una conversación eterna sobre el coronavirus, la imaginación termina por empobrecerse.

Twitter parecía la salvación, una ventana por donde sacar la cabeza y recibir un aire menos congestionado que el de mi propio encierro. Quizás estaba persuadido por las utopías que se tejieron en torno a Twitter cuando recién salió. La horizontalidad de la red democratizaría la discusión, se dijo, los sin voz por fin serían escuchados, las víctimas podrían reivindicarse, el mundo se enriquecería con las múltiples versiones de la realidad de personas que nunca habían sido escuchadas.

 

Comparte en redes: