Por: Aura Lucía Mera

Un Congreso de alcantarilla

La sensación que tenemos, y hablo en pluraL, los ciudadanos del montón, los que pagamos impuestos, nos aguantamos los trancones, soportamos la mediocridad de los programas de la televisión, con la honrosa excepción de Canal Capital y Noticias Uno, continuamos la vida en medio del caos, las inequidades, las mentiras de los políticos etc...

 La sensación actual es de unanimidad total en el sentimiento de asco profundo por el Congreso de la República.

Ya creo que los HH.PP. de la Patria llegaron a su fondo más abyecto. Chantajear al Gobierno Nacional dilatando la discusión de proyectos importantes y vitales para los colombianos, en temas como la reforma a la salud, implantando operación tortuga, impidiendo que haya quórum, inventándose las trampas más rastreras.

Inaceptable. Vergonzoso. Un Congreso donde desde hace años no se ventila una idea, donde no se conoce lo que es ética, ni compromiso con las regiones, sino que está reunido únicamente para inventarse componendas, para alcahuetear torcidos, para amangualarse entre ellos para poder seguir atornillados en sus curules... Se regalan tabletas, se otorgaron camionetas que jamás se recuperaron, se patrocinan prebendas... Se tapan entre todos la caca para que no huela, aunque hieda por los pasillos.

Como han planteado muchos, periodistas de medios escritos, televisivos o de radio, se llegó la hora de que los colombianos realmente hagamos un examen de conciencia para votar en las elecciones... No podemos seguirnos “mamando” a los mismos... Si no votamos diferente, si seguimos vendiendo nuestro voto, si seguimos tragándonos las mentiras de los gamonales, jamás tendremos una patria diferente.

Otra opción, la mejor de todas, sería acabar con esta vagabundería de Congreso y atreverse a propinar un revolcón estructural en cuanto a los poderes legislativos y judiciales, que hace rato perdieron su ética, sus principios y su razón de ser.

Y con lo que se nos viene encima, las listas caudillistas, las alianzas, la carencia de líderes y de ideas... Pues preparémonos. Si no reaccionamos, que nos trague el tsunami que se nos viene encima. Tsunami ya no sólo de República bananera, que por lo menos tenía su gracejo tropical, sino tsunami de odios, rencillas, sacadas de trapos al sol, verdulerías y epítetos soeces.

Tsunami de polarizaciones fundamentalistas en las olas gigantes de la ultraderecha. Vale la pena leer la “tesis” de grado del procurador para sentir un frío de pánico en los huesos. Y aparte la caterva ultragoda que lo acolita y que se opone a cualquier intento de paz.

Vuelvo al Congreso. O votamos con discernimiento y cabeza fría, sin alcahuetear más personajes marrulleros y deshonestos, o no nos merecemos, como país, una nueva oportunidad sobre esta tierra... Eso sí, no podremos decir ni miau. Nosotros los volvimos a escoger.

PD. Patética la lista de “Uribe Centro Democrático”. Áulicos sin autorización de pensar, vasallos del caudillo, sin derecho a ladrido. No sé por qué me recuerda tanto este episodio a la inmortal novela Tirano Banderas. Recomiendo la película. Nunca sobra recordar.

 

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