Por: Javier Moreno

Un Congreso visible y accesible

EN COLOMBIA LOS CONGRESISTAS se sienten lejos, encerrados en un edificio blindado en el centro de Bogotá, deciden por nosotros el futuro del país, nos representan sin oírnos, sin saber qué pensamos de sus posiciones.

Votamos por ellos, los elegimos y luego nos olvidan por cuatro años. Tal vez algunos de ellos prefieran que sea así, pero esa no tiene por qué ser la norma.

El programa Congreso Visible es un primer esfuerzo para salvar esa brecha. A través de él tenemos acceso a la hoja de vida de algunos congresistas —no todos, por desgracia—, así como su historial de votaciones y los proyectos de ley en camino. Esto nos permite fiscalizar su gestión en el Congreso y nos ayuda a votar posteriormente de manera informada.

Sin embargo, sigue sin existir un canal sencillo para que el ciudadano entre en contacto directo con sus representantes durante la legislatura. Hace unos años esto era imposible —excepto para pedir favores personales—, pero ahora mismo no hay excusa que valga.

La semana pasada, Armando Benedetti nos ofreció una muestra de la utilidad de las nuevas tecnologías en manos de los congresistas. Su transmisión vía Twitter de las incidencias de las reuniones dentro del Partido de la U, así como sus opiniones y respuestas a sus seguidores, son el tipo de cosas que quisiéramos ver más a menudo. Lo que hace Cecilia López (con ayuda de su hija) es otro ejemplo. Twitter parece ser una herramienta económica y efectiva para que nuestros representantes nos consulten sus planes de manera abierta y escuchen nuestras opiniones.

Ojalá que la costumbre se extienda. Ojalá que los blindajes caigan y el Congreso sea por fin abierto, visible y accesible. Ojalá que cada vez más congresistas utilicen Twitter y nos cuenten lo que hacen y lo que piensan, pero sobre todo tomen en cuenta nuestras respuestas. Merecemos su atención.

bluelephant.blogspot.com

 

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