Por: Columnista invitado EE

Un crímen de lesa oceanidad

Por Rafael Vergara

Es inadmisible, delictiva, una inversión pública para destrozar una probada riqueza natural, asesinando lo que es de todos para favorecer a los siempre favorecidos. Dentro de una larga lista de inversiones y proyectos, el 17 de junio el director de Invías afirmó a El Espectador que están estudiando “el diseño de la variante al canal de acceso al puerto de Cartagena (…) y que esperan invertir US$30 millones en profundización para que los barcos puedan entrar libremente a una zona de atraque amplia donde se les permita hacer maniobras y no tengan que parar su operación”.

Impreciso y alejado de la realidad, como otros, este funcionario oculta la inexistencia de congestión alguna en el acceso o dificultad de movimientos de barcos de diferente calado en la bahía y los puertos. Profundizar en tan frágil ecosistema oculta que para favorecer un negocio particular matarán masivamente la vida marina y desconociendo el principio de precaución pondrán en riesgo lo que quede en pie del arrecife de Varadero.

Como afirma el biólogo Mateo López, “el arrecife es como el bosque, y los corales y pastos son los árboles que albergan la biodiversidad”, es su casa e intervenirlos, sin necesidad, es una crueldad mayor que desconoce desde el Estado la protección requerida para los corales. Eliminar la armonía y la belleza de las colonias es un ecocidio inadmisible.

La ligereza de la declaración ignora que durante años ha existido oposición a ese poder público-privado que en nombre del “progreso” pretende imponer su interés de carga en tránsito, ocultando al país y el mundo el riesgo que, por ambición y testarudez, sigue, sin legalidad, pesando sobre los últimos corales “heroicos” que quedan en la abusada y exprimida bahía de Cartagena.

Desde el presidente para abajo saben que fracturar y dragar el arrecife coralino de 1,2 km para abrir una variante al canal de acceso desconoce el mandato del artículo 8 de la Constitución y por eso, en protección del Patrimonio Natural, respaldados por la Procuraduría y Parques Nacionales, biólogos, psicólogos, comunicadores, ambientalistas, abogados, artistas, comunidades afrodescendientes, ONG, y ciudadanos de Colombia y el mundo agrupados o no en Salvemos Varadero, exigimos que el Estado renuncie al proyecto de expansión portuaria entre isla Draga e isla Abanico.

Ese interés, por ser contrario a los artículos 79 y 80 de la Constitución, es un deber del Estado y de los particulares impedirlo.

Entre los castillos de San Fernando y San José, el canal de Bocachica dragado a 21m de profundidad, sin congestión alguna, cumple recibiendo los grandes cargueros, cruceros y barcos de menor calado. Las “falsas verdades” de más barcos la realidad las demuele: el atraque de naves en 2017 fue de 4.632, en 2018 de 3.494 y en lo que va del 2019 de 1.870.

Desinfladas las cifras de ganancias particulares, nada justifica una alta inversión en un crimen de “lesa oceanidad”. No hay puertos para tanta nave y manejado por ventanas, no es necesario un nuevo canal. Si así tuviere que ser, la naturaleza nos dio la entrada de Bocagrande.

Conociendo desde el 2014 por el estudio de la misión holandesa la dimensión e importancia del arrecife, ahora ratificado a plenitud por Invemar, la ANLA y el Minambiente, obligados por la realidad y la ley, tienen que cumplir con su misión y dejar sin piso el intento de dar licencia para revocar cualquier autorización a la variante del canal del ccceso.

Por estar obligados, llamo a proteger el Patrimonio Natural a Mintransporte, ANI, Invías y la Financiera Nacional, la Sociedad Portuaria Regional, Contecar, Compas y Puerto Bahía.

Incomprensible que, ante una riqueza natural, ANLA y Minambiente no reaccionen con emergencia sabiendo las graves consecuencias para la política ambiental, la vida marina, el arrecife, la erosión costera y la seguridad alimentaria de las poblaciones afrodescendientes de la bahía.

Presidente: Invemar, órgano de ciencia, es contundente: “Las condiciones ambientales particulares del área y el hallazgo de nuevos registros de especies para el Caribe colombiano resaltan la importancia de Varadero en términos de conservación y de interés para la ciencia”, porque (…) “aporta insumos claves para incluir el arrecife de Varadero en el Atlas de Áreas Coralinas de Colombia, medida de conservación urgente teniendo en cuenta que los compromisos internacionales y la política ambiental ordenan proteger los ecosistemas coralinos”. Un negocio de carga en tránsito no puede pasar por encima de la Constitución, el Código Penal y la humanidad.

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2019-08-17T00:00:51-05:00

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2019-08-17T00:15:01-05:00

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