Por: Cartas de los lectores

Un editorial y el caso Plazas Vega

Hemos recibido con desolación los recientes editoriales del diario El Espectador y de algunos de sus columnistas que reflejan el total desconocimiento del proceso judicial contra el coronel Luis Alfonso Plazas Vega.

Hemos recibido con desolación  los recientes editoriales del diario El Espectador y de algunos de sus columnistas que reflejan el total desconocimiento del proceso judicial contra el coronel Luis Alfonso Plazas Vega. La  misión de los periodistas es informar con veracidad e imparcialidad los acontecimientos, y si pretende emitir juicios de valor deberán estar bien informados a partir de distintas fuentes, para poder entregar a la opinión pública un análisis y una opinión cercana a la verdad y no faltar a su función social y obligación moral con la verdad. Lamentamos, por ello,  que este postulado no sea cumplido por varios de los periodistas que escriben en su diario.

En el Editorial del 15 de septiembre titulado  “Batalla judicial en los medios”, se evidencian serias imprecisiones que emiten sentencias tendenciosas al dar por hecho la culpabilidad del coronel Alfonso Plazas. Nos permitimos realizar las siguientes aclaraciones:

1.    NO  es cierto que hubo “un saldo considerable de personas desaparecidas” durante la recuperación del Palacio de Justicia por parte de los militares. El Tribunal Especial de Instrucción integrado por dos magistrados principales (Carlos Upegui Zapata y Jaime Serrano Rueda),con diez jueces especiales y mas de treinta jueces auxiliares, concluyó que “Hay prueba suficiente que de que los desaparecidos de la cafetería  fueron llevados por sus captores (M-19) al 4to piso donde fallecieron”, más adelante afirma: “ Se encontraron cuerpos sin vida en el 4to piso del Palacio de Justicia a donde fueron conducidas varias de las victimas como rehenes y donde fueron asesinadas por el M-19. Que dentro de esos cuerpos existe un grupo de cuerpos calcinados que no lograron ser identificados. Que estos cuerpos sin vida fueron asesinados por el M-19 en el 4to piso. Que por su número, los cuerpos encontrados no identificados coinciden con el número de cadáveres que nunca llegaron a sus familias y necesariamente corresponden a los mismos” (Cláusula 17 del informe).

2.    NO es cierto que el coronel Plazas “fue quien comandó la operación de retoma del Palacio, dirigió él mismo el tema de los rehenes y manejó lo sucedido en la Casa del Florero, lugar al que fueron conducidos todos, pero no todos aparecieron después”. El comandante de la Operación de recuperación del Palacio de Justicia fue el entonces general Armando Arias Cabrales comandante de la Brigada 13,  el manejo de los rehenes estaba a cargo del coronel Edilberto Sánchez Rubiano como  director de inteligencia. Todas las personas que fueron conducidas a la casa del florero regresaron con vida a sus casas. No existe prueba alguna que alguna persona que haya salido con vida, haya desaparecido.

3.    SI es cierto que la defensa de Plazas Vega en ocasiones anteriores denunció a la fiscal del proceso, Ángela María Buitrago, por haber usado un testigo falso debido a las inconsistencias en la declaración firmada por Edgar Villareal, denuncia que no tuvo éxito a pesar de las evidencias que probaban la falsedad del testimonio. Pero hubo un hecho nuevo, y es que el supuesto testigo se presentó en carne y hueso ante la Procuraduría y declaró bajo la gravedad del juramento que  “Quiero dejar bien claro, y estando libre de presión alguna, y encontrándome en buen estado físico, mental y psicológico, que nunca estuve en ningún operativo en la retoma del Palacio de Justicia.  Segundo, no he tenido nunca trato personal y directo con el señor  coronel Alfonso Plazas Vega (...) y nunca estuve rindiendo ninguna declaración en la Escuela de Caballería”. Esto es suficiente para no considerar el testimonio entregado por la Fiscalía como evidencia en el proceso, incluso la juez que tiene a cargo el proceso contra el general Arias Cabrales lo desestimó.

4.    NO es cierto que “existe otro tipo de evidencia se tuvo en cuenta para la condena”, si fuera el caso la Fiscalía debió haberla presentado durante el proceso, o en su defecto presentarla ante los medios. Pero no las presentaron, ni las presentarán porque simplemente no existen evidencias adicionales. Tampoco es cierto que “hay más pruebas: desde otros testimonios hasta el video en donde se ve a los rehenes desaparecidos saliendo con vida del Palacio en llamas”. En efecto, tanto el testimonio de Gámez Mazuera y el de Tirso Sáenz presentados por la Fiscal del caso, no fueron tenidos en cuenta por la juez de primera instancia María Stella Jara, por considerarlos “deleznables” y carentes de validez y veracidad. A parte de estos no existen otros testimonios en contra del coronel Plazas Vega. En cuanto a los videos de los rehenes desaparecidos saliendo con vida, la identificación la hizo el señor René Guarín, con oscuros intereses en el proceso por cuanto fue militante del M-19 y condenado por secuestro y porte ilegal de armas. Como ejemplo contundente de la falsedad de estas identificaciones, esta la declaración de María Nelfi Díaz quien ha declarado en dos oportunidades ante la fiscalía (1985 y 1988) que es ella quien aparece en el video y no Cristina del Pilar Guarín como señala su hermano René Guarín.

5.    Coincidimos con el editorialista que el alto Tribunal deberá decidir en estricto derecho la inocencia o culpabilidad del coronel  y no puede “ceder ante la presión mediática” ni “por lo que piense la mayoría”. Lo que nosotros, y otros defensores de la verdad y la justicia, estamos haciendo es dar a conocer a la opinión pública, las evidentes falencias e inconsistencias durante el proceso de Plazas Vega, que muestran una clara intención de la fiscalía de culpar al coronel comprando testigos o suplantándolos, y que la juez Jara no tuvo en cuenta las irregularidades de los testimonios.  Es un derecho ciudadano consagrado en la Constitución presentar peticiones respetuosas a las autoridades por motivos de interés general o particular y a obtener pronta resolución.

6.    Por lo anterior le solicitamos respetuosamente, señor director, hacer la correspondiente Rectificación de las afirmaciones tendenciosas del Editorial del jueves 15 de septiembre que es inexacta y errónea,  afectando no solamente el Derecho a la Información que tenemos todos los colombianos, sino también el buen nombre y la honra del coronel Luis Alfonso Plazas Vega.

Estamos seguros que los magistrados del Tribunal tendrán en cuenta todas las irregularidades cometidas durante el proceso para emitir su fallo, y que lo harán ceñidos al Derecho, pero corresponde a los demás colombianos que exigen verdad y justicia dar a conocerlas a la opinión pública. Ni la mentira, ni la injusticia deberán quedar ocultas sirviendo a oscuros intereses de la  mano negra de la extrema izquierda, y que busca acabar- a como dé lugar- con el honor del coronel Plazas Vega, con el Ejercito de Colombia, con las instituciones democráticas que representan,  con la República de Colombia, en fin con la Nación y el Pueblo Colombiano.  

Mauricio Granados R. Bogotá.

Envíe sus cartas a [email protected].

 

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