Por: Hernán Peláez Restrepo

Un estilo

Gústenos o no, José Pékerman impuso un estilo de trabajo con los medios de comunicación en Colombia. Nos acostumbró a exponer sus ideas y conceptos horas antes de los compromisos de la selección.

No es, como muchas veces queremos, un técnico locuaz y hablador. Simplemente apela a frases sencillas, casi de cajón, para justificar una convocatoria de determinado jugador.

Con él nos acoplamos a entender su preferencia por jugadores que actúan en medios diferentes al nuestro, y parece lógico, porque parte de la base de estar en competencias de ligas verdaderamente “prémium”. Una liga no se configura por capricho, se conforma con recursos y ante todo con jugadores de alto nivel y que justifiquen su categoría.

Pékerman, que no dispone de mucho tiempo, como casi todas las selecciones suramericanas, para entrenar o repetir una y otra vez planes de juego, escoge el camino práctico y fácil. Que haya sido convocado Yimmy Chará resulta coherente, por el buen momento del jugador de Júnior. Y de paso responde a una premisa que el mismo técnico estableció: deben jugar aquellos que luzcan un buen momento. En ese aspecto parece contradictorio el llamado de Miguel Borja, que no convence a los de Palmeiras y a quien siempre lo fustigan con aquello de haber sido una contratación costosísima, habida cuenta de su aporte con goles. Hay otros jugadores inamovibles, como Ospina, Arias, Sánchez, James, Falcao y Cuadrado. Alrededor de este grupo de seis jugadores, Pékerman diseña el once inicialista. Por supuesto que imponderables como lesiones obligan a hacer variaciones, pero en esencia nuestra selección se acoge a una forma de jugar que viene dando resultados. Tanto así que nadie discute si Pékerman cobra mucho en dólares, si de vez en cuando se le ve en estadios locales o sus ayudantes, en número, son exagerados.

Todo eso pasó a segundo plano y ahora lo importante es conseguir puntos en el doblete que se avecina. Contra Venezuela es complicado el asunto porque los orientados por Dudamel quieren salvar su campaña a costillas nuestras. Y eso con el cuento tenebroso de Maduro enciende los ánimos y motiva mucho más a los del vinotinto.

Un poco lo que nos pasará cuando recibamos a Brasil, porque ante el líder y propietario de tantos pergaminos reconocidos, todos quieren sobresalir.

Confiar en Pékerman y su estilo, y particularmente en Chará, es la mejor recomendación.

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