Por: Santiago Montenegro

Un éxito inobjetable

Cuando en una columna anterior afirmé que la creación del Portal de Transparencia Económica del Gobierno (www.pte.gov.co) podría llegar a convertirse en una de las más importantes reformas del Estado, varios comentaristas y amigos recibieron mis afirmaciones con escepticismo.

A todos ellos quiero invitarlos a entrar al portal, que lleva en funcionamiento algo más de un mes, para que constaten cómo el número de consultas está llegando a las 900 mil y, en menos de una semana, pasará de un millón. No dudo en calificar este resultado como un éxito inobjetable. Más que un sistema de información, la plataforma tecnológica que está detrás de este portal es un sistema de gestión de presupuesto nacional, el llamado SIIF II, el cual obliga a que todas las apropiaciones del gasto y todas las novedades que se hacen en relación con dicha apropiación, como los compromisos, ejecución y financiamiento, se realicen través de este sistema, que está en línea. De esta forma, las transacciones se realizan en tiempo real y pueden llegar a ser conocidas por cualquier ciudadano de inmediato. La clave del éxito radica en que el sistema de información (el portal) es un subproducto del sistema de gestión, y esto evita la necesidad de que, paralelamente, haya decenas de personas tabulando la información para ingresarla al sistema.

Este es un logro muy importante para el funcionamiento del Estado. Pero, como lo he manifestado en anteriores oportunidades, deberá ser tan sólo un primer paso en un largo trayecto para hacer de Colombia una sociedad informada y transparente. En primer lugar, hasta el momento sólo están conectadas al sistema las entidades del gobierno central. Tenemos que proponernos que estén todas las entidades, incluyendo todos los departamentos y municipios. Bogotá debe dar el ejemplo y comprometerse a hacer parte del sistema a la brevedad. Si no lo hace la actual administración, los candidatos deberían comprometerse a que una de sus primeras decisiones sea incorporar el presupuesto de la capital a este sistema. Una de las consideraciones que tendré en cuenta para definir mi voto será por aquel candidato que se comprometa con este propósito, que es fundamental para la transparencia. En segundo lugar, además de las instituciones como objeto de análisis, este sistema de información deberá extenderse para realizar el seguimiento a la inversión pública. En la actualidad, el DNP tiene un sistema de inversión y finanzas públicas, Suifp, pero requiere una clave para entrar. También cuenta con un portal de seguimiento a proyectos de inversión, SPI, pero adolece de muchos defectos, pues no están desagregados todos los proyectos, particularmente los de infraestructura de carreteras con responsabilidad del Inco y el diseño de la página deja mucho que desear. En mi opinión, para la inversión, el modelo a seguir debería ser también el portal de transparencia económica del Ministerio de Economía del Perú (www.mef.gob.pe). Si por alguna razón el DNP no está en capacidad de consolidar este sistema y hacerlo público, entonces debería ser trasladado al Minhacienda y, desde allí, hacerlo disponible a la ciudadanía por medio del SIIF II. La información de la inversión pública es de todos los ciudadanos, no es propiedad de nadie y, por eso, debe ser proveída en forma expedita y en formatos claros y transparentes.

Buscar columnista

Últimas Columnas de Santiago Montenegro

Una miserable campaña

El gran desafío

Una revolución ciudadana

¡Libertad para Nicaragua!

Un gran colombiano