Por: Marcela Lleras

¿Un gobierno insensible o inepto?

DECÍA UN CONGRESISTA DE LA U que el peor opositor del gobierno de Álvaro Uribe era su propio Ministro de la Protección Social, con los decretos inhumanos y además reaccionarios que engendró aprovechando las facultades que otorga el estado de emergencia social.

Palacio se “craneó” un esperpento con un carrusel de asesores externos, contratados con poca ética. Éstos obviamente no dieron en el clavo y trataron el tema con una indiferencia olímpica, inversa a su remuneración personal. Fueron unos decretos mal concebidos, autoritarios y, como si fuera poco, mal redactados. Estos decretos revolcaron los ánimos de todos los colombianos, porque el tema del derecho a la salud toca fibras sensibles: es una cuestión de vida o muerte.

Con los nuevos decretos, los médicos no se atreverán a sugerir los procedimientos adecuados porque le cuestan mucho al sistema de salud. También se exponen a ser sancionados. Los tratamientos costosos deberán pagarse con el dinero de las cesantías.

Hasta el momento, yo no había visto una reacción tan fuerte contra el Gobierno. El sistema de salud sí necesita reformas, pero estos decretos fueron hechos sin ningún debate, sin consultar a los sectores idóneos: médicos y científicos, asociaciones y academias médicas y también economistas. A Uribe le tocó echarse para atrás, de palabra, aunque ya era tarde para eso, porque había firmado. Los decretos están en vigor mientras no sean derogados por la Corte Constitucional. El Gobierno se metió tremendo autogol. A las carreras, salieron a decir que ya no se valía lo del uso de las cesantías para pagar tratamientos, ni la restricción a los médicos para recetar o solicitar procedimientos por fuera del POS.

Había mucha gente indiferente con la suerte del país, pero este golpe los ha despertado y no propiamente a favor del gobierno. De otro lado, pensar que Uribe confía a pie juntillas en sus ministros, como para firmar decretos sin ser él el artífice no es posible, no está en su naturaleza. O pensó que el “estado de opinión” estaba tan extendido que nadie le iba a revirar. Se equivocó. Después de este fuerte remezón, regañó a su ministro Palacio en público, como suele hacer, pero, ¿no fue él como Presidente el que firmó los decretos? ¿O es que Uribe está tan cansado que ha ido aflojando la rienda y dejando que sus colaboradores gobiernen?

Menos mal ya no se puede reelegir a un presidente con esa insensibilidad social, si es el caso, o con esas flaquezas. La chambonada de los decretos de la emergencia social tuvo un alto costo. El país se lo va a cobrar a Uribe. A buena hora la Corte Constitucional declaró inexequible el referendo reeleccionista.

La Corte tuvo una inmensa responsabilidad entre sus manos y no se equivocó al tumbar el referendo, mostrando independencia. Ahora sólo falta que derogue también los decretos de la emergencia social que armó el inepto Ministro de la Protección Social y, lo peor, los firmó el Presidente de la República.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Marcela Lleras

Otros héroes

Muy sospechoso

Los íncubos y súcubos de la Episcopal

Colgados de la brocha

Tal para cual