Por: Juan Carlos Gómez

Un Plan nada neutral

El propósito de consagrar en la ley el principio de neutralidad de red tomó un nuevo rumbo y ahora está incluido en el proyecto del Plan Nacional de Desarrollo (ley del plan) como "neutralidad en internet".

Seguramente esa estrategia garantizará la rápida entronización de este principio en nuestra legislación, de conformidad con el cual, en términos generales, los proveedores de internet no pueden limitarles a sus usuarios el consumo o el acceso a determinados contenidos o aplicaciones.

Esa consagración legal tendrá el mal sabor de que no tuvo mayor discusión e ignoró problemáticas más importantes que enfrentan los usuarios, especialmente en su relación con los operadores que les proveen el servicio.

Más allá de la discusión acerca de si los operadores tienen o no la facultad de bloquear determinados contenidos, lo que está en juego es la actual estructura tarifaria de internet. Si la tarifa plana no es suficientemente remunerativa para el continuo mejoramiento de las redes, el mercado debería migrar a otras formas de tarifas. La solución parece estar en que exista más competencia y se sancionen prácticas como los indebidos subsidios a través de servicios como la televisión por suscripción y el incumplimiento de las condiciones técnicas de la conexión, especialmente en cuanto a estabilidad y velocidad.

El concepto de neutralidad de red hace tiempos está de moda en otros países y aquí se va a adoptar con gran alharaca como si fuera la gran novedad. El derecho de recibir y difundir información libremente es un derecho humano que está reconocido por lo menos desde el siglo XVIII y se garantiza en las constituciones de todos los Estados democráticos. El artículo 20 de la Constitución Política colombiana es suficientemente amplio y explícito al respecto, como lo es también su artículo 15 respecto de la inviolabilidad de las comunicaciones.

La ecolalia legislativa no hace a las sociedades más igualitarias ni más competitiva a la economía. En el sector de telecomunicaciones y en procura de la protección de los derechos de los usuarios contamos con suficientes normas y entidades. Lo que se necesita es el adecuado equilibrio entre regulación y control y hacer más expeditos los medios para la efectiva protección de esos derechos.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Juan Carlos Gómez

La ETB tiene futuro

“La corrupción de los mejores es la peor”

4, 5 y 6; blanco seguro

Recordando a Roosevelt

Sin leyes para el futuro