Por: Harry Sasson

Un popular bocado

Colombia es un país de empanadas, y me atrevería a decir que son el bocado más popular de toda nuestra extensa gastronomía.

Desde las de pescado seco, tradicionales en Semana Santa, hasta las pequeñitas y deliciosas de pipián con ají de maní, de Popayán, esas que uno no puede parar de comer (¿cuántas empanaditas de pipián serán suficientes?). Están las bogotanas de harina de maíz con relleno de papa criolla y carne; las empanadas de añejo del sur del país, con masa de maíz fermentado y corazón de arroz, arvejas y carne, y las antioqueñas, de delgadísima y muy crocante piel de maíz. En la costa Caribe existe un eterno debate sobre si la arepa de huevo es en realidad una empanada. En verdad sí lo es, y esto lo defiende Teresita Román en su libro Cartagena de Indias en la olla. Incluso, la famosa carimañola, uno de los muchos aciertos de la cultura culinaria del Caribe, es una empanada, y es ésta precisamente la que les propongo para esta semana. La clave está en que el relleno quede bien sabroso y que se acompañe con un buen suero costeño.

[email protected] / www.harrysasson.com

Ingredientes

1 kilo de yuca muy fresca, pelada y cortada en trozos

6 tazas de agua

1 cucharada de sal

Para el relleno

500 gramos de carne molida (res o cerdo)

2 cebollas cabezonas rojas finamente picadas

2 dientes de ajo finamente picados

6 ajíes dulces finamente picados

4 cucharadas de aceite vegetal

2 cucharadas de comino (al gusto)

Sal y pimienta negra

Preparación

En un caldero con el aceite sofría el ajo, la cebolla y el comino. Cuando estén bien cocinados, retire y reserve. En el mismo caldero cocine la carne revolviendo constantemente para evitar que se formen grumos. Devuelva los vegetales, sazone con sal y pimienta, y mezcle muy bien. Para la masa, cocine la yuca en el agua con sal a fuego alto, durante 15 minutos. Al cabo de este tiempo retire del agua y muela mientras está aún caliente. Para armar la carimañola, haga bolitas de masa de yuca, aplánelas en la palma de la mano previamente untada con un poquito de aceite, ponga en el centro un poco de relleno y cierre formando una especie de zepelín. Fría en aceite hondo caliente hasta dorar y sirva acompañando con suero costeño.

Buscar columnista

Últimas Columnas de Harry Sasson