Un presidente que odia

Noticias destacadas de Opinión

La mayor ironía de nuestro tiempo, y también la más triste, es que EE. UU. tiene exactamente el presidente contrario del que se necesitaba en este momento de crisis.

No siempre fue así. Charles Krauthammer, quien murió hace un par de años, señaló que EE. UU. había tenido una suerte providencial a lo largo de su historia, especialmente en los momentos más críticos. A mediados del siglo XIX, cuando el país parecía partirse en dos y el odio entre la ciudadanía alcanzaba niveles extremos, llegó Abraham Lincoln, quien unió a la nación, acabó con la esclavitud e impidió que el experimento democrático fracasara. Cuando el mundo sufría la mayor crisis política de los años 60, llegó John F. Kennedy, una figura juvenil y carismática que animó a la nación a soñar en grande y a soñar junta. Y cuando la mayor tormenta económica y militar amenazaba la supervivencia de la civilización occidental, llegó Franklin Delano Roosevelt, quien rescató el país de la Gran Depresión y contribuyó, en forma definitiva, a derrotar el fascismo en la Segunda Guerra Mundial.

 

Comparte en redes:

 

Te contamos que estamos trabajando en nuestra plataforma tecnológica para que sea más fácil de disfrutar, por eso no podrás hacer comentarios en los artículos. Estarán activos próximamente. Gracias por tu comprensión.