Por: Enrique Aparicio

Un sitio sacado de las mil y una noches

La curiosidad puede ser una adicción peligrosa pues ayuda a desbordar la imaginación, a pasar fronteras para llegar a ciertos lugares de este planeta donde es necesario cambiar nuestra manera de pensar.

El sultanato de Omán, con su regente inmensamente rico aunque este país no produce la cantidad de petróleo de sus vecinos, mantiene su lugar en el mundo de las grandes ligas árabes.  El actual sultán Qabus Bin Said Al Said depuso a su padre sin derramamiento de sangre y desde 1970 es el regente que  ha desarrollado su estructura con los ingresos del petróleo.  Mascate, su capital, cuenta con modernas construcciones que nos sorprenden y unos escenarios que no imaginábamos.

La historia no ha sido fácil para el sultanato.  En el año 700 mas o menos, entró el islamismo que la mayoría de la población los sigue profesando.  Vinieron luego los portugueses que duraron unos 80 años y luego los persas y finalmente el Imperio Otomano. La dinastía del actual soberano, que había perdido poder, volvió a adquirirlo.  La población estimada es de 4,5 millones en un territorio de 309,000 km2., del que la mayor parte es desierto. 

Mascate tiene entre varios monumentos dos que impresionan. El primero es la Mezquita que comenzaron a construir en 1995 y terminaron en el 2001, su arquitectura esta descrita como una joya del mundo islámico contiene una alfombra persa enteriza y una araña  de Swarovski.

La otra construcción que me impactó fue el Teatro de la Ópera. Se inició su construcción en el 2007 y se terminó en el 2011.  Hoy este recinto es participe de los grandes eventos mundiales de su género.

La otra historia de Omán es más complicada.  Este país tiene sus costa en el Mar Arábigo y el Golfo Pérsico y hace parte de los que custodian el paso del Estrecho de Ormuz, algo así como la yugular de la salida del petróleo que ha tenido diversas discusiones llenas de amenazas.  En una de ellas, en el 2011, Irán amenazó con cerrar el estrecho.  La reacción de los otros países no se hizo esperar ya sea en un show de fuerza y en sanciones  de los países occidentales al bloquear las exportaciones de petróleo iraní hacia Europa. Otros países compradores fueron Japón y Corea del Sur, ambos en ese momento, 2011, consumían 26 % de las exportaciones de los iraníes.  Pero el dinero manda y el petróleo sigue llevando la batuta. 

Como turista, Mascate ofrece una experiencia muy interesante que contrasta con el modernismo de sus vecinos en los Emiratos Árabes Unidos.  Su arquitectura civil en tonos ocres se funde con el entorno.  La gente es muy amable y sus zocos están llenos de productos multicolores.

El you tube muestra algunas fotos y vistas de este país.

Que tenga un domingo amable.

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