Un título y la educación

Con todo respeto me dirijo sobre el título principal de la edición del  31 de mayo: ‘Perdidos en la selva’. La primera impresión de mi hija fue de confusión, de incertidumbre, y de ahí se vinieron una serie de preguntas: “¿cómo así, papá, que se perdieron?”.

Le dije: “Ellos son hijos de la selva de la pacha mama, tienen su sabiduría, viven en armonía con la naturaleza etc... Todo esto me lleva a una serie de interrogantes sobre la educación que tienen los títulos. Por ejemplo: por culpa del invierno hay muchos damnificados; por culpa de la sequía hay escasez de agua en Barcelona, España, y está en peligro el turismo; los ciclones dejaron un centenar de muertos... Y no se dice lo concreto: que por culpa del desequilibrio ambiental, de la voracidad del consumo, iniquidad del ser humano...

César Augusto Martínez H. Cali.

Un balance

Acaba de pasar el primer mes del diario. Lo he leído con atención y afecto especiales, sopesando la opción de continuar suscrito.

Balance de fondo:

 – Afortunada la abundancia de comentaristas.

– Afortunado el espacio diario para lectores.

– Afortunados los contenidos analíticos que dejan ciertas noticias para la banda superior.

– Afortunada la constante sección de bellas artes.

– Desafortunada la ausencia de comentaristas sobre temas empresariales.

– Desafortunada la ausencia de un buen comentarista de cine.

– Desafortunada la pobreza internacional de comentarios y noticias. Con esto se suma a una política periodística parroquial propia de los periódicos bogotanos, porque ¡vaya si hay que aprender de las páginas internacionales de El País, El Colombiano o El Heraldo!

Balance de forma:

– Su formato es cómodo, si bien las 90 páginas dominicales se vuelven inmanejables en un solo bloque.

– Su colorido es atractivo.

– El estímulo económico a quienes tuvimos fe en el semanario, para suscribirnos al diario, no resulta atractivo. Nos han propuesto una fórmula común y corriente, y no fuimos lectores comunes y corrientes ayudándoles a flotar en medio de malos tiempos.

Bernardo Congote. Bogotá.

Especuladores

Interesante el aporte al debate sobre la revaluación del peso que encontramos en su edición de ayer, con la polémica entrevista del ex ministro Carrasquilla y el texto,  no menos controversial, de Mauricio Rodríguez. No soy economista como ellos, pero me gusta tratar de entender cómo es que ven el mundo estos señores que parecerían nunca ir a un mercado a ver cómo sus teorías se aplican en la realidad. Y me parece indignante que Rodríguez haga semejante defensa de los especuladores, quienes si bien como dice tienen libertad de enriquecerse, lo hacen jugando a distorsionar los mercados y obligar a que las autoridades tomen medidas erráticas que los favorecen en detrimento de todos los colombianos. Claro que sí se debe actuar contra ellos porque en la búsqueda de su bien particular, nos hacer sufrir a los demás.

Vanessa López D. Medellín.

 

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