Por: Mario Fernando Prado
Sirirí

Una alternativa para Popayán

Una luz de esperanza se cierne sobre la estropajeada Ciudad Blanca, hoy inmersa en la politiquería y en la más grosera contratitis que la tienen sumida en la interinidad con un alcalde que destituyen, le nombran un reemplazo que dura un día porque lo reintegran en su cargo, lo vuelven a destituir, regresa de nuevo el reemplazo que dura dos días y, otra vez, retorna el titular. ¡Qué vergüenza, por Dios!

Frente a esta asqueante situación, ha surgido una candidatura para retomar el rumbo que nunca debió perder Popayán, esquilmada ciudad procera de Colombia, con un hijo de su entraña popular, lejano a los blasones y cercano al chulquín, al ulluco, al achiote y al pipián.

Se trata de Juan Carlos López, más conocido como el Pollo —en recuerdo de su padre—, quien a mucho honor repartió la leche que su madre vendía hasta que coronó sus estudios de Derecho en la Universidad del Cauca. Desde ese entonces ha ocupado infinidad de cargos públicos en su natal Popayán —incluso gobernador del Cauca por decreto— y luego en el exterior como consultor del BID y del Banco Mundial, representante de la OACI en Canadá y consejero de la Embajada de Colombia en España.

Igualmente y en el sector privado, el Pollo fue gerente de Radiotrónica, presidente de Fiduprevisora, gerente de Colombia Mayor y hasta presidente del Club Los Millonarios, en donde quisieron montarle sin éxito alguno un peliculón para enlodarle su hoja de vida. En estos últimos años se ha dedicado con su esposa Yuyi a un proyecto ecoturístico en Coconuco en compañía de sus 21 perros adoptivos.

No se trata, pues, de una persona ignorante de la cosa pública ni de un pueblerino que no ha pasado del río Molino. Por el contrario, es un peso pesado, no en kilos, sino de una vasta experiencia que le hace tener un concepto más universal para sacar a su Pubenza del ostracismo y el enanismo en que la tienen sumida mientras la deslechan en manguala con la aberrante corrupción y la descarada burocracia.

Ojalá los payaneses, tan orgullosos de su pasado pero tan miopes de su futuro, opten por sufragar por el Pollo López y dejen de estar votando por el caos, la anarquía y el suicidio de su grisácea ciudad de otrora paredes blancas.

882009

2019-09-20T00:00:00-05:00

column

2019-09-20T03:35:13-05:00

jrincon_1275

none

Una alternativa para Popayán

29

2337

2366

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Mario Fernando Prado

Popayán: cero y van tres

Las barbas en remojo

Hace falta fuerza pública

Los uribistas vergonzantes

¿Parándole bolas al Valle?